imagen tomada de es.clickpetroleoegas.com
Australia podría estar a punto de cambiar para siempre la minería, específicamente la forma en que se extrae el oro.
Científicos del CSIRO (Organización de Investigación Científica e Industrial del Commonwealth) desarrollaron una tecnología sostenible de extracción de oro que no solo recupera el metal precioso, sino que además recicla el cianuro tóxico utilizado, reduciendo de forma drástica los riesgos ambientales y los costos operativos.
El invento, llamado Tecnología de Cianuración Sostenible del Oro, marca un avance importante para una industria que produce cerca de 300 toneladas anuales y representa 34.000 millones de dólares australianos en exportaciones.
Hasta ahora, el gran desafío era el uso del cianuro, un químico altamente tóxico que, aunque eficaz, ha provocado desastres ecológicos cuando se maneja incorrectamente.
Esta nueva técnica propone un cambio de paradigma: en lugar de destruir el cianuro al final del proceso, lo recupera y reutiliza, logrando menos residuos y más eficiencia.
Además, permite capturar otros metales de valor, como el cobre, y reducir la carga química de los relaves, que es uno de los principales focos de contaminación minera.
Los beneficios son múltiples: menos transporte y almacenamiento de químicos peligrosos, mayor seguridad para trabajadores y comunidades cercanas, y un ahorro considerable en insumos.
Todo esto sin necesidad de reconstruir las plantas mineras, ya que el sistema puede integrarse en operaciones existentes.
El CSIRO ya tiene experiencia en innovaciones de este tipo.
En 2014, presentó la tecnología Going for Gold, basada en tiosulfato, que eliminaba el uso de cianuro.
Ahora, con esta nueva propuesta, el equipo liderado por los doctores Paul Breuer y Xianwen Dai busca dar el siguiente paso: llevar las pruebas al terreno real con la colaboración de empresas mineras y de ingeniería.
Más allá del oro recuperado, el verdadero valor de esta innovación está en su impacto ambiental.
Con menos residuos tóxicos y mayor eficiencia, Australia podría liderar una minería más limpia y responsable, alineada con los Objetivos de Desarrollo Sostenible y con un futuro donde la tecnología y la ecología trabajen de la mano.
Una mina más verde podría estar más cerca de lo que imaginamos.
Con información de Ecoinventos.
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