Una casa de plástico reciclado volvió a llamar la atención en Costa Rica por demostrar que los residuos pueden convertirse en materiales útiles para la vivienda. Cindy Mora ahorró durante nueve años para comprar un terreno en Lámparas de Alajuelita, cerca de San José, pero después no contaba con recursos suficientes para construir.
La solución llegó mediante una iniciativa que reunió a Hábitat para la Humanidad Costa Rica, Procter & Gamble, Urbarium y Ekojunto. El proyecto permitió levantar una vivienda para Mora y su hijo Fabrizio mediante bloques fabricados con plástico recuperado. La historia volvió a circular internacionalmente durante 2026, aunque la construcción corresponde a un proyecto anterior.
Casa de plástico reciclado impulsa una alternativa sustentable
Las paredes utilizaron alrededor de 850 bloques ensamblables conocidos como Bliqueplas. Para fabricarlos se aprovecharon aproximadamente 7.5 toneladas de botellas, bolsas, envases y otros residuos plásticos que pudieron terminar en basureros o espacios naturales.
Además, la vivienda incorporó elementos tradicionales como cimientos, techo, instalaciones eléctricas, tuberías, puertas y ventanas. Los bloques recibieron revestimiento y pintura, por lo que desde el exterior la construcción mantiene la apariencia de una casa convencional.
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Reciclaje que también genera impacto social
Asimismo, el proyecto muestra cómo la economía circular puede vincularse con necesidades sociales. Recuperar materiales descartados reduce residuos mientras abre posibilidades para desarrollar sistemas constructivos alternativos y aprovechar recursos que normalmente pierden valor.
Por otro lado, el trabajo colaborativo resultó fundamental. Empleados y voluntarios aportaron más de 800 horas de trabajo para completar la vivienda. Esa cifra corresponde al tiempo acumulado de colaboración y no a 800 voluntarios, como algunas publicaciones recientes han señalado.
La experiencia reutilizó cerca de 7.5 toneladas de plástico y necesitó aproximadamente 850 bloques para sus paredes. El caso muestra una aplicación concreta del reciclaje dentro de la construcción y mantiene vigente el debate sobre soluciones habitacionales con menor impacto ambiental.