La posibilidad de construir un cuarto campo de golf en San Miguel de Allende ha encendido la preocupación por la disponibilidad de agua y la presión urbana alrededor de El Charco del Ingenio. El proyecto permanece sin autorización, según confirmó recientemente la gobernadora de Guanajuato, Libia Dennise García.
La propuesta se conoció desde septiembre de 2025, cuando Lorena Ochoa publicó imágenes relacionadas con el diseño. Su equipo aclaró posteriormente que ella no es propietaria del terreno, sino socia de la firma contratada para diseñarlo. También señaló que el proyecto permanece como anteproyecto y que los permisos corresponden al propietario.
La inquietud ambiental se concentra en la ubicación atribuida al desarrollo. Información obtenida por integrantes del Jardín Botánico El Charco del Ingenio sitúa el proyecto en un polígono de aproximadamente 500 hectáreas cercano a este espacio de conservación.
Campo de golf aumenta la preocupación por la disponibilidad de agua
San Miguel de Allende ya cuenta con tres complejos de este tipo: Malanquín, Zirándaro y Ventanas de San Miguel. La propuesta de sumar un cuarto aparece en un contexto marcado por problemas hídricos en el norte y noreste de Guanajuato.
La región obtiene parte de sus recursos de la cuenca de la Independencia, también conocida como cuenca alta del río La Laja. De acuerdo con la información disponible, esta zona enfrenta desde hace aproximadamente tres décadas problemas de sobreexplotación y contaminación de cauces y aguas subterráneas. Además, 85% del agua extraída se destina a producir hortalizas para exportación hacia Estados Unidos.
Mario Hernández, director de El Charco del Ingenio, ha advertido que el agua constituye un recurso especialmente sensible en el semidesierto guanajuatense. También sostiene que el líquido utilizado por la población se obtiene a profundidades superiores a 500 metros y presenta altas concentraciones de arsénico y mercurio.
El proyecto contempla más que instalaciones deportivas
La preocupación tampoco se limita al césped y los 18 hoyos. Hernández afirma que la información recibida por El Charco del Ingenio apunta a un desarrollo que incluiría un viñedo, viviendas, un centro comercial vertical y gasolineras. Estas características todavía corresponden a información atribuida por la organización al proyecto, no a una obra autorizada.
Además, entre 2019 y 2021 hubo modificaciones al Plan de Desarrollo Urbano Municipal sobre terrenos próximos a El Charco del Ingenio. Según Hernández, una superficie anteriormente clasificada como área de fomento ecológico quedó abierta a una mayor urbanización.
La gobernadora aseguró que actualmente no existe autorización para construir un nuevo campo. Por su parte, el equipo de Ochoa sostiene que los aspectos ambientales permanecen bajo revisión y que todavía están pendientes las autorizaciones.
Así, el proyecto sigue en una etapa previa. El debate ambiental se centra en determinar si un nuevo desarrollo de estas dimensiones resulta compatible con la disponibilidad de agua y con la conservación de una zona situada junto a un espacio natural protegido.