El cambio climático marcó un fallo histórico en Europa. El Tribunal de Distrito de La Haya ordenó al Gobierno de Países Bajos elaborar un plan urgente para proteger a los habitantes de Bonaire, una pequeña isla del Caribe que enfrenta inundaciones cada vez más severas por el aumento del nivel del mar.
La sentencia, emitida el 28 de enero, representa una victoria contundente para los cerca de 20 mil residentes de la isla, quienes denunciaron haber sido discriminados por la falta de acciones oportunas para protegerlos de los efectos de la crisis climática.
Cambio climático y la isla Bonaire en riesgo
Durante la audiencia, el juez Jerzy Luiten señaló que Bonaire ya sufre inundaciones provocadas por tormentas tropicales y lluvias extremas, y que la situación empeorará en los próximos años. Incluso los escenarios más conservadores indican que partes de la isla podrían quedar bajo el agua en 2050, es decir, en apenas 25 años.
El tribunal concluyó que las autoridades neerlandesas no tomaron medidas “adecuadas ni a tiempo”, lo que constituyó un trato discriminatorio hacia la población de Bonaire, pese a que sus habitantes son ciudadanos neerlandeses desde que la isla se convirtió en municipio especial en 2010.
“Ya no somos ciudadanos de segunda”
La demanda fue presentada por ocho residentes, con el respaldo de Greenpeace, y podría sentar un precedente para casos similares en otras regiones vulnerables del mundo. Tras conocerse el fallo, la residente Jackie Bernabela celebró la decisión: “Los jueces nos escucharon. Ya no somos ciudadanos de segunda. Igualdad. Estoy muy contenta”.
Aunque el Gobierno neerlandés puede apelar la resolución, el tribunal fue claro al señalar que los esfuerzos actuales no son suficientes. Indicó que el objetivo de reducir emisiones en 55% para 2030, respecto a 1990, no es vinculante y deja fuera sectores clave como el transporte aéreo y marítimo. Además, consideró poco probable que el país cumpla esa meta.
La sentencia llega en un momento político clave, mientras se negocia la formación de un nuevo Gobierno encabezado por Rob Jetten, conocido por impulsar políticas climáticas más estrictas. Ahora, la futura administración tendrá que endurecer sus medidas conforme a lo ordenado por el tribunal.
Este fallo recuerda al emblemático caso Urgenda, que en 2019 obligó a Países Bajos a reducir sus emisiones y abrió la puerta a litigios climáticos en todo el mundo. En un planeta que ya se ha calentado 1.3 °C desde la era preindustrial y con un nivel del mar en constante aumento, la decisión de La Haya refuerza la idea de que no actuar frente al cambio climático también es una violación de derechos.