Ambiente

La Amazonía pierde lluvia: un nuevo estudio revela la causa de la sequía

Los científicos se han preguntado por qué la sequía en la Amazonía es cada vez más intensa.

Ahora, un nuevo estudio publicado en Nature Communications ofrece una respuesta contundente: el 75% de la reducción de las lluvias en la selva se debe directamente a la deforestación.

Los investigadores descubrieron además que la pérdida de árboles no solo seca la región, sino que también la calienta.

Desde 1985, los días más calurosos en la Amazonía han aumentado unos 2 °C, y la deforestación explica cerca del 16% de ese incremento.

La selva amazónica es conocida como los “pulmones de la Tierra”, pero también funciona como una gigantesca bomba de agua.

Cada árbol absorbe líquido del suelo y lo libera en forma de humedad a través de sus hojas.

En conjunto, esta transpiración genera más del 40% de las lluvias de la región.

“Si talas un árbol, reduces la humedad que llega a la atmósfera”, explicó Callum Smith, investigador de la Universidad de Leeds, que aunque no participó en el estudio, destacó la importancia de los hallazgos.

Un círculo peligroso en la Amazonía

Menos árboles significa menos lluvias, y menos lluvias hacen que la selva sea más vulnerable a los incendios.

En 2024, más de 16 millones de hectáreas ardieron, y en lo que va de 2025 la deforestación ya aumentó un 27% respecto al año pasado.

Esto afecta no solo a los ecosistemas y especies que dependen del agua, sino también a la agricultura. Estados como Mato Grosso ya registran pérdidas de cosechas por falta de lluvias.

En 2024, llegaron a pasar 150 días seguidos sin una sola gota de agua.

Impacto global

El estudio, liderado por Marco Franco y Luiz Machado de la Universidad de São Paulo, subraya que la deforestación está transformando a la Amazonía de sumidero de carbono a emisora neta de gases de efecto invernadero.

Esto tiene consecuencias no solo para Brasil, sino para el clima mundial.

En palabras de Franco: “Esperábamos que la deforestación fuera un factor determinante, pero no tanto”.

La conclusión es clara: proteger la Amazonía es crucial no solo para la biodiversidad, sino para garantizar las lluvias que sostienen tanto la selva como los campos agrícolas y, en última instancia, el equilibrio climático del planeta.

Con información de The New York Times.

NOTICIAS

Entradas recientes

Expertos piden emergencia sanitaria por cambio climático

Las temperaturas extremas provocaron alrededor de 710,000 muertes en el mundo durante 2023. De acuerdo…

8 horas hace

Geoparques impulsan la conservación y el desarrollo sostenible

Los geoparques se han convertido en una herramienta para proteger el patrimonio natural, fortalecer la…

8 horas hace

La idea de Jason Momoa para reducir residuos plásticos

Jason Momoa lleva su compromiso ambiental más allá de las campañas públicas mediante un sistema…

9 horas hace

Mapy4 anticipa riesgos para los corales mexicanos

Una idea nacida en Guaymas busca convertir los datos del océano en una herramienta para…

9 horas hace

Daniel Madariaga Barrilado: cómo convertir la hidroeficiencia en una ventaja competitiva

El agua se ha convertido en una variable estratégica para las empresas. En un contexto…

23 horas hace

Canadá prueba drones para reforestar bosques tras los incendios

Canadá está probando drones para acelerar la recuperación de zonas forestales dañadas por incendios. La…

1 día hace