Tren Maya y la construcción de una nueva vialidad con impacto sobre la selva en Quintana Roo.
Tren Maya avanza con tala de casi 69 hectáreas de selva

Tren Maya avanza con tala de casi 69 hectáreas de selva

La construcción de una nueva vialidad asociada al Tren Maya implicará la eliminación de casi 69 hectáreas de selva en Quintana Roo, una decisión que ha reavivado el debate sobre el costo ambiental de las obras de infraestructura en una de las regiones con mayor biodiversidad de México. Aunque la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales autorizó el proyecto tras evaluar su Manifestación de Impacto Ambiental, el propio documento reconoce afectaciones permanentes sobre el ecosistema.

La obra corresponde al Libramiento Vial Cancún Sur, una carretera diseñada para conectar la terminal de carga del Tren Maya con el Aeropuerto Internacional de Cancún y la carretera federal 307. Además de facilitar el transporte de mercancías y reducir el tránsito pesado en la ciudad, busca fortalecer la logística del sureste mexicano.

Impacto ambiental del Tren Maya preocupa a especialistas

La Manifestación de Impacto Ambiental identifica como principal afectación el cambio de uso de suelo en 68.5 hectáreas de selva mediana subperennifolia. El estudio también advierte sobre la fragmentación del hábitat de fauna silvestre, la pérdida de cobertura vegetal, el desplazamiento de especies y posibles procesos de erosión derivados del movimiento de tierras.

Asimismo, el documento señala riesgos para el acuífero kárstico en caso de derrames de combustibles durante la construcción, además de un incremento temporal en emisiones de polvo y ruido. En total, el análisis evaluó 260 interacciones entre las actividades de la obra y los componentes ambientales de la zona.

Prometen medidas para reducir los daños

El proyecto contempla una inversión superior a 3 mil 121 millones de pesos y la construcción de una vialidad de 15.4 kilómetros con tres carriles por sentido, un viaducto elevado, un puente vehicular, entronques con carreteras federales y obras complementarias como ciclovías y sistemas de drenaje pluvial. El periodo de ejecución estimado es de 18 meses y la infraestructura fue diseñada para una vida útil de al menos 50 años.

Como parte de las condicionantes ambientales, el promovente deberá destinar 66.9 millones de pesos a programas de rescate y reubicación de flora y fauna, construcción de pasos para animales y otras acciones de mitigación. Además, quedó establecida una garantía ambiental de 77.5 millones de pesos para asegurar el cumplimiento de las medidas de restauración ecológica y conservación del suelo.

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