La colocación de tablas con clavos para impedir que osos entren a viviendas generó una alerta en San Pedro Garza García, Nuevo León. Parques y Vida Silvestre estatal rechazó este método ante el riesgo de provocar lesiones a la fauna, habitantes y animales domésticos.
La medida surgió en la colonia Olinalá, donde una organización vecinal anunció la entrega de 40 tablas de madera equipadas con clavos. La iniciativa buscaba impedir el ingreso de ejemplares de oso negro a las propiedades después de varios avistamientos.
Parques y Vida Silvestre aclaró que no autorizó, recomendó ni promovió estos dispositivos. La dependencia tiene entre sus funciones oficiales la protección y conservación de los recursos naturales y la vida silvestre en Nuevo León.
Osos podrían sufrir graves lesiones por estos dispositivos
El conflicto tomó fuerza después de que un ejemplar ingresara a una vivienda del fraccionamiento. El animal abrió un refrigerador, consumió alimentos y posteriormente abandonó el inmueble. De acuerdo con el relato proporcionado, ninguna persona resultó lesionada.
Sin embargo, las tablas representan un peligro diferente. Organizaciones dedicadas a la protección animal advirtieron que los clavos podrían perforar las almohadillas de las patas. Además, las heridas podrían generar hemorragias, infecciones y lesiones musculares.
En los casos más graves, un ejemplar herido podría enfrentar dificultades para caminar, buscar alimento o atender a sus crías. Por ello, las asociaciones cuestionaron que un mecanismo capaz de provocar heridas sea utilizado para enfrentar la presencia de fauna silvestre.
Parques y Vida Silvestre anunció una visita a la zona para verificar la existencia de estos objetos y reiterar entre los residentes las medidas adecuadas de prevención.
Convivencia con fauna requiere medidas preventivas
La presencia frecuente de estos animales en áreas habitacionales plantea un reto de convivencia. Ante esta situación, las autoridades buscan establecer una mesa permanente de diálogo con habitantes de Olinalá, Palmillas y otras colonias donde existen reportes de avistamientos.
Entre las medidas planteadas se encuentran mejorar el manejo de basura, proteger alimentos y establecer mecanismos de atención cuando aparezcan ejemplares cerca de las viviendas.
Además, el episodio coincide con la hiperfagia, periodo en el que estos mamíferos incrementan considerablemente su consumo de alimentos antes del invierno. Esto puede favorecer su acercamiento a fuentes de comida disponibles en zonas urbanizadas.
La intervención de las autoridades busca sustituir mecanismos que puedan causar heridas por estrategias de prevención. El reto consiste en reducir los encuentros peligrosos sin trasladar el riesgo hacia una especie silvestre que comparte territorio con una zona urbana en constante contacto con ambientes naturales.