Recuperación de los Numbats en Australia
Los Numbats protagonizan una de las pocas historias alentadoras dentro de la crisis de biodiversidad que atraviesa Australia. Los esfuerzos de conservación han permitido recuperar sus poblaciones y mejorar su situación, mientras muchas otras especies autóctonas siguen amenazadas por la pérdida de hábitat, depredadores introducidos, enfermedades y el cambio climático.
Este pequeño marsupial llegó a habitar buena parte del sur australiano, pero actualmente mantiene poblaciones silvestres en pocos lugares, entre ellos el bosque de Dryandra, en Australia Occidental.
Investigadores y voluntarios monitorean regularmente a los ejemplares mediante recorridos en los que registran avistamientos, coordenadas y otros datos para estimar la evolución de la población. Tony Friend encontró menos de 50 animales cuando comenzó a trabajar en Dryandra y desde entonces los programas de protección han contribuido a su recuperación.
El control de gatos y zorros asilvestrados resulta fundamental para proteger a la especie. Estos depredadores introducidos forman parte de las numerosas amenazas que han llevado a distintos animales australianos al borde de la desaparición.
El zoológico de Perth también mantiene un programa de reproducción. Algunos ejemplares posteriormente llegan a Dryandra para aumentar la diversidad genética de las poblaciones silvestres.
Estas medidas han contribuido a mejorar la situación de la especie y muestran que la conservación sostenida puede ofrecer resultados. Sin embargo, muchas especies australianas no cuentan con las mismas condiciones para recuperarse.
Más del 80% de las especies de Australia no existen naturalmente en ningún otro lugar. Pese a esa riqueza biológica, el país pierde aproximadamente cuatro especies por década.
La agricultura, la minería, la explotación forestal y el desarrollo urbano destruyen y fragmentan hábitats. A estas presiones se suman especies invasoras como gatos, zorros, conejos, sapos de caña y hormigas rojas.
Las enfermedades también afectan a la fauna. La clamidia amenaza a los koalas en distintas regiones y el hongo quítrido ha contribuido a la extinción de siete especies de ranas. El cambio climático agrava el panorama mediante temperaturas extremas, incendios e inundaciones.
Australia utiliza además programas de reproducción y reservas cercadas para proteger animales que difícilmente sobrevivirían fuera de ellas. Estas alternativas requieren recursos permanentes y pueden enfrentar problemas de endogamia o sobrepoblación.
La recuperación de los Numbats demuestra que es posible revertir el deterioro de una población cuando existen monitoreo, protección del hábitat, control de depredadores y programas de reproducción. También contrasta con la situación de numerosas especies que todavía enfrentan un riesgo creciente de desaparecer.
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