La protección del arbolado urbano de Cuernavaca enfrenta cuestionamientos ante la acumulación de más de 500 denuncias por derribos irregulares y las limitaciones que actualmente tiene la Fiscalía Ambiental para intervenir antes de que el daño sea irreversible.
La situación llegó al Congreso de la Unión. La Comisión Permanente aprobó un exhorto dirigido al alcalde José Luis Urióstegui Salgado y al Cabildo para que fortalezcan las capacidades jurídicas, operativas y presupuestales del área encargada de atender estos casos.
La propuesta, impulsada por la diputada federal de Morena Meggie Salgado Ponce, busca que las autoridades municipales puedan detener un derribo mientras ocurre y no solamente iniciar procedimientos cuando los ejemplares ya fueron cortados y retirados.
Buscan respuesta inmediata ante la tala de árboles
Entre los cambios planteados se encuentra modificar el Reglamento de Ecología y Protección al Ambiente de Cuernavaca. Con ello, la Fiscalía Ambiental tendría facultades para suspender actividades detectadas en flagrancia y asegurar precautoriamente herramientas o maquinaria empleadas en los derribos.
El Congreso también puso atención en la capacidad de respuesta fuera de los horarios habituales. Las inspecciones se concentran actualmente en días laborales y horarios de oficina, una condición que dificulta atender reportes realizados durante fines de semana o días festivos.
Para cubrir ese vacío, se propone crear guardias de reacción inmediata y establecer coordinación con la Secretaría de Protección y Auxilio Ciudadano (SEPRAC).
El exhorto ocurre durante el segundo trienio de José Luis Urióstegui al frente del Ayuntamiento, después de conseguir la reelección como candidato de la alianza PAN, PRI, PRD y Redes Sociales Progresistas.
Falta personal especializado para proteger el arbolado
Las facultades legales no constituyen el único problema. El documento presentado en el Congreso identifica un número insuficiente de inspectores y la necesidad de contar con arboristas certificados que aporten sustento técnico a los procedimientos ambientales.
Por esa razón, se plantea crear una partida presupuestal específica para ampliar el padrón de inspectores certificados y contratar peritos especializados en arboricultura urbana.
El problema trasciende la pérdida individual de ejemplares. La reducción de la cobertura vegetal afecta la regulación de la temperatura, la calidad del aire, la biodiversidad y la capacidad de recarga de los mantos acuíferos de Cuernavaca.
Salgado Ponce sostuvo que conservar los espacios verdes también representa una medida relacionada directamente con la calidad de vida de los habitantes. La legisladora anunció que continuará promoviendo iniciativas de reforestación y participación comunitaria.
El punto de acuerdo no ordena directamente cambios al municipio debido a su autonomía. Coloca en manos del Ayuntamiento y del Cabildo la decisión de realizar las modificaciones necesarias para que la Fiscalía Ambiental tenga personal, recursos y facultades suficientes para actuar antes de que los derribos irregulares se conviertan en daños consumados.