Los autos eléctricos podrían convertirse en una pieza clave para fortalecer las redes eléctricas del futuro. Gracias a una tecnología conocida como vehicle-to-grid (V2G), algunos modelos ya no solo consumen electricidad para recargar sus baterías, sino que también pueden devolver energía a la red durante momentos de alta demanda.
Empresas de energía y tecnología lanzaron un nuevo programa piloto en Massachusetts para evaluar cómo miles de vehículos eléctricos pueden funcionar como una enorme batería distribuida, ayudando a reducir costos y mejorar la estabilidad del suministro.
Los autos eléctricos pueden generar ingresos para sus propietarios
El sistema V2G permite que los propietarios conecten sus vehículos a la red mediante cargadores bidireccionales. Cuando aumenta el consumo eléctrico, por ejemplo durante una ola de calor, las compañías pueden utilizar parte de la energía almacenada en las baterías y compensar económicamente a los conductores por ello.
El proyecto reúne a empresas como Eversource, National Grid, EnergyHub, Sunrun y Mobility House. Los participantes se integran al programa ConnectedSolutions, que ya utiliza baterías domésticas para apoyar la red durante los llamados eventos de respuesta a la demanda.
Los especialistas aclaran que estas descargas no ocurren todos los días. Solo se activan durante unas cuantas horas al año, cuando el sistema eléctrico enfrenta los momentos de mayor presión.
Una alternativa para reducir costos y facilitar la transición energética
Las compañías eléctricas consideran que esta tecnología puede ayudar a enfrentar el aumento del consumo provocado por los centros de datos, la electrificación del transporte y el uso creciente de bombas de calor en sustitución de sistemas de gas.
Además, las energías renovables como la solar y la eólica dependen de las condiciones climáticas, por lo que almacenar electricidad resulta cada vez más importante. En este escenario, las baterías de millones de vehículos representan una fuente de respaldo ya disponible, sin necesidad de construir tantas instalaciones adicionales.
Actualmente, algunos modelos como el Nissan Leaf ya incorporan la capacidad de operar con tecnología V2G, y la industria espera que más fabricantes adopten esta función a medida que disminuya el costo de los cargadores bidireccionales.
Los expertos también destacan que no es necesario que todos los propietarios participen. Incluso una pequeña parte de los vehículos conectados puede aportar una cantidad considerable de energía cuando las baterías funcionan de manera coordinada como una planta eléctrica virtual.
De consolidarse estos programas, los autos eléctricos dejarían de ser únicamente consumidores de electricidad para convertirse en aliados de las redes eléctricas, mejorando la confiabilidad del sistema y contribuyendo a una transición energética más eficiente.