El Centro de Conservación de Vida Silvestre (CCVS) Chapultepec registró por primera vez el nacimiento de una cría de lince rojo, una especie nativa que también habita en zonas boscosas y montañosas del suelo de conservación de la Ciudad de México.
La Secretaría del Medio Ambiente capitalina (Sedema) informó que el ejemplar nació como resultado del manejo y los cuidados especializados proporcionados a la fauna silvestre bajo resguardo.
Sus padres tienen 10 años. La madre nació en el CCVS Los Coyotes, mientras el padre nació en el CCVS San Juan de Aragón. Actualmente, ambos permanecen en un recinto ubicado dentro del Bioma Árido de Chapultepec.
Lince rojo permanece bajo vigilancia especializada
Veterinarios, biólogos y cuidadores mantienen a la cría bajo observación permanente para vigilar su desarrollo y estado de salud. Durante sus primeras semanas depende completamente de su madre y se alimenta exclusivamente de leche materna.
Al nacer, estos felinos mantienen los ojos cerrados y presentan una movilidad limitada. Sin embargo, conforme pasan los días comienzan a observar su entorno, desplazarse y explorar el espacio donde permanecen.
Más adelante, la cría incorporará gradualmente alimentos sólidos a su dieta. Entre ellos se encuentran pollo, codorniz y alimento formulado para cachorros.
En vida silvestre, su alimentación es diferente. Estos felinos cazan principalmente conejos, liebres, roedores y otros vertebrados pequeños. Por ello, cumplen una función ecológica relevante al controlar las poblaciones de sus presas y contribuir al equilibrio de los ecosistemas.
Una especie nativa que también habita la capital
La Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) clasifica a la especie como de “Preocupación Menor” debido a su amplia distribución y capacidad de adaptación.
A pesar de esta clasificación, algunas poblaciones enfrentan diferentes amenazas. La pérdida y fragmentación del hábitat reducen los espacios disponibles para sobrevivir. Además, la disminución de presas, los atropellamientos y los conflictos relacionados con actividades humanas representan otros riesgos.
La presencia de estos felinos no se limita a los centros de conservación. En la Ciudad de México existen registros principalmente en el Desierto de los Leones, la Sierra de las Cruces y la región del Ajusco-Chichinautzin.
Asimismo, se han localizado ejemplares en áreas de Cuajimalpa, Álvaro Obregón, La Magdalena Contreras, Tlalpan y Milpa Alta.
El primer nacimiento registrado en el CCVS Chapultepec permite observar de cerca el desarrollo de una especie que forma parte de la fauna nativa de la capital. Mientras la cría continúa creciendo bajo el cuidado de su madre, especialistas mantienen el seguimiento de su salud y adaptación.