El aceite de cocina que normalmente termina en las coladeras puede convertirse en un producto útil y reducir su impacto ambiental. Estudiantes e investigadores de la Facultad de Estudios Superiores (FES) Zaragoza de la UNAM desarrollaron Es-Pumita, un jabón sostenible elaborado a partir de este residuo.
El proyecto recupera cada semana un promedio de 20 litros de aceite procedente de las cafeterías del Campus II. Antes de utilizarlo, el equipo lo filtra, limpia y purifica para retirar residuos sólidos, humedad, impurezas y olores.
La iniciativa tiene especial relevancia por el potencial contaminante del aceite desechado incorrectamente. De acuerdo con los datos del proyecto, un litro puede contaminar hasta 40 mil litros de agua. Además, su acumulación junto con otros residuos favorece obstrucciones en el drenaje y puede agravar problemas de inundaciones.
Jabón sostenible aprovecha un residuo altamente contaminante
Después de clarificar el aceite, los universitarios realizan la saponificación. Durante este proceso químico, la grasa reacciona con una base fuerte y se transforma en sales de ácidos grasos, que funcionan como el principal ingrediente activo del producto.
A partir del aceite recolectado, el equipo obtiene entre seis y 10 litros de jabón líquido. La formulación incorpora también glicerina, EDTA, vitamina E y esencias.
Alejandra Chávez Riveros, investigadora que encabeza el proyecto, explicó que estas sales de ácidos grasos proporcionan una alta biodegradabilidad. Además, el equipo busca mantener una formulación sencilla y utilizar la menor cantidad posible de aditivos.
Es-Pumita comenzó como una propuesta para producir piezas sólidas con forma de garra de puma. Sin embargo, el trabajo experimental permitió desarrollar posteriormente una versión líquida.
Economía circular llega a los laboratorios universitarios
La innovación aplica principios de química e ingeniería verdes para incorporar un residuo nuevamente a un proceso productivo. De esta manera, el aceite deja de convertirse automáticamente en un contaminante y adquiere un nuevo aprovechamiento.
Además, la propuesta tiene un componente educativo. Estudiantes de Ingeniería Química participan directamente en la recolección, tratamiento y transformación del material, lo que permite integrar conocimientos académicos con soluciones para problemas ambientales cotidianos.
El proyecto comenzó con cinco alumnas de servicio social y también derivó en una tesis de licenciatura. Es-Pumita ya cuenta con registro de marca y representa el primer producto desarrollado dentro de la línea de investigación “Ingeniería química verde y sostenibilidad”, encabezada por Chávez Riveros.
Actualmente, el jabón se suministra como proyecto piloto en los baños del Campus II de la FES Zaragoza. El siguiente objetivo consiste en extender su utilización al Campus I.
Así, la propuesta combina economía circular, formación universitaria y reducción de residuos. Al mismo tiempo, ofrece una alternativa para evitar que parte del aceite utilizado en la preparación de alimentos termine contaminando agua o acumulándose en los sistemas de drenaje.