Una relación inusual entre un toro y un burro en las tierras altas de Etiopía llamó la atención de un grupo de científicos que investigaba el comportamiento de los primates. Los animales mantienen encuentros frecuentes que incluyen contactos amistosos y actividad sexual, un comportamiento difícil de explicar mediante las teorías habituales.
Los investigadores bautizaron a la pareja como Aquiles y Patroclo, en referencia a los personajes de la Ilíada. Su estudio, publicado en la revista científica Current Biology, documenta una relación selectiva entre dos machos de especies diferentes, incluso cuando ambos tienen acceso a otros posibles compañeros.
El hallazgo abre nuevas preguntas sobre los vínculos sociales y la diversidad del comportamiento sexual en los animales.
Aquiles y Patroclo muestran un vínculo poco habitual
El equipo encabezado por Elisabetta Palagi, etóloga de la Universidad de Pisa, observó a los animales durante ocho días distribuidos en dos semanas.
En ese periodo registraron 51 eventos de monta, incluidos 34 con penetración. El toro siempre inició estas interacciones, mientras que el burro no mostró señales de rechazo.
Antes y después de los encuentros, ambos intercambiaron lamidos, roces y contactos con el hocico, conductas que los especialistas denominan afiliativas porque reflejan cercanía social.
Los científicos también observaron que el toro intentó montar a otros burros, pero estos respondieron con movimientos defensivos. En cambio, su compañero habitual aceptaba los acercamientos.
Un comportamiento que desafía las explicaciones científicas
Las interacciones sexuales entre animales del mismo sexo aparecen en numerosas especies y pueden cumplir distintas funciones sociales.
Sin embargo, este caso presenta una particularidad: ambos ejemplares pertenecen a especies diferentes y disponen de posibles parejas de su propia especie.
Palagi considera que las interacciones sexuales están estrechamente relacionadas con un vínculo social selectivo, aunque advierte que no es posible determinar qué emociones experimentan los animales.
Los investigadores tampoco pueden generalizar sus conclusiones a partir de una sola pareja.
Actualmente, los rebaños permanecen separados debido a la temporada seca. Los científicos esperan organizar un nuevo encuentro para comprobar si Aquiles y Patroclo mantienen su comportamiento después de varios meses sin verse.