Francia atraviesa un verano marcado por temperaturas excepcionales, incendios forestales y una sequía que afecta gran parte del territorio. La sucesión de olas de calor ha colocado al país ante uno de sus episodios climáticos más severos desde que existen registros.
Las temperaturas han superado los 40 grados en diferentes zonas, mientras decenas de departamentos permanecen bajo alertas por calor. Millones de habitantes están expuestos a registros superiores a 35 grados y las condiciones extremas también presionan los sistemas energético, agrícola y sanitario.
Francia acumula récords por las temperaturas extremas
Météo France señala que julio alcanzó una temperatura media nacional de 25 grados, convirtiéndose en el más caluroso registrado. Además, la escasez de precipitaciones ha creado condiciones especialmente favorables para la propagación de incendios forestales.
Los fuegos han arrasado unas 115.000 hectáreas durante el verano. Solo el incendio registrado en Gironda consumió alrededor de 42.000 hectáreas, convirtiéndose en uno de los episodios más graves sufridos por el país.
La emergencia también tiene consecuencias económicas. La ministra de Transición Ecológica, Monique Barbut, estimó que las olas de calor y los incendios podrían representar pérdidas de entre 10.000 y 15.000 millones de euros.
Sequía y restricciones agravan la emergencia climática
La falta de agua afecta aproximadamente al 70% del territorio, sometido a diferentes restricciones. Cerca de 400.000 personas distribuidas en 80 municipios enfrentan cortes de suministro y dependen de cisternas o agua embotellada.
Asimismo, 48 departamentos alcanzaron el nivel de crisis hídrica, con restricciones para actividades como lavar vehículos, llenar piscinas o regar instalaciones deportivas. Las centrales nucleares también han reducido alrededor de 20% su actividad.
El impacto sanitario resulta especialmente grave. Una de las canículas dejó unas 6.000 muertes relacionadas con las altas temperaturas, principalmente entre personas mayores. Météo France contabiliza 54 olas de calor desde 1947, pero aproximadamente la mitad ocurrieron después de 2010, una concentración que los especialistas relacionan con el cambio climático.