La población de orcas ibéricas enfrenta un nuevo episodio de preocupación después de que científicos detectaran heridas de perdigones en Toñi. La matriarca, también conocida como La Abuela, tiene unos 60 años y pertenece a una población amenazada que apenas ronda los 30 ejemplares.
Los investigadores identificaron diez impactos en su aleta dorsal y consideran que algunos perdigones continúan alojados. Esta situación podría provocar una infección, aunque el animal ha sido observado nadando y cazando junto con Pingu y Scarlet.
Orcas ibéricas enfrentan un nuevo conflicto con humanos
Toñi es madre, abuela y bisabuela de varias gladis, nombre utilizado para ejemplares conocidos por sus interacciones con embarcaciones. Estos animales se acercan principalmente a veleros y manipulan cascos y timones, provocando daños e incluso algunos hundimientos.
Los especialistas consideran que este comportamiento se parece más al juego que a una intención deliberada de atacar personas. Sin embargo, las interacciones han aumentado las tensiones con navegantes, mientras la competencia por el atún también genera conflictos con pescadores.
El Ministerio para la Transición Ecológica abrió una investigación y mantiene comunicación con las autoridades portuguesas. Los científicos consideran posible que los disparos ocurrieran durante el desplazamiento de Toñi entre Faro y el Estrecho de Gibraltar.
Científicos temen consecuencias para una población amenazada
La situación preocupa especialmente porque Toñi acumula décadas de experiencia que transmite al resto de su familia. Investigadores advierten que las orcas poseen estructuras sociales complejas y pueden aprender comportamientos observando a otros miembros.
Especialistas que vigilan al ejemplar señalaron que permanece activa, aunque su comportamiento parece menos sociable que anteriormente. También consideran preocupante que viaje únicamente con dos compañeras y no junto con su grupo habitual de 18 individuos.
La población ibérica está clasificada en peligro crítico de extinción por la UICN y como vulnerable dentro del Catálogo Español de Especies Amenazadas. Los científicos sostienen que cualquier agresión representa un riesgo adicional para un grupo cuya supervivencia ya resulta delicada.