Vegetales enfrentan menor tamaño, problemas de calidad y mayores precios debido a la sequía y las altas temperaturas en Reino Unido.
Vegetales más pequeños alertan sobre el impacto de la sequía

Vegetales más pequeños alertan sobre el impacto de la sequía

Los vegetales podrían llegar más pequeños a los supermercados británicos después de una primavera y un verano excepcionalmente secos. Agricultores advierten que la reducción de las cosechas también podría traducirse en mayores precios y una creciente dependencia de productos importados.

Inglaterra y Gales registraron su julio más seco desde que comenzaron los registros hace 190 años. La falta de lluvias llevó a declarar condiciones de sequía en amplias regiones y redujo considerablemente el agua disponible para cultivos y ganado.

Vegetales enfrentan menor tamaño y problemas de calidad

Productores anticipan una reducción considerable del rendimiento agrícola y problemas de calidad. En los supermercados, una consecuencia podría ser ofrecer piezas más pequeñas manteniendo precios similares, fenómeno conocido como shrinkflation.

Las condiciones ya alteraron el abastecimiento habitual. Comerciantes comenzaron a importar brócoli y lechuga iceberg desde España durante agosto, algo inusual para esta época, cuando normalmente existe producción británica suficiente.

Además, los supermercados podrían aumentar las importaciones si las cosechas nacionales continúan deteriorándose. Esta alternativa permitiría mantener el suministro, aunque los mayores costos terminarían presionando los precios.

La sequía amenaza una tercera mala cosecha consecutiva

El problema supera el sector hortícola. El Energy and Climate Intelligence Unit estima que la producción británica de cereales y oleaginosas podría quedar 2.5 millones de toneladas por debajo de previsiones anteriores.

La cosecha de cebada, avena y colza podría caer hasta 19.5 millones de toneladas, el nivel más bajo desde el inicio de los registros en 1984. El anterior mínimo alcanzó 19.8 millones de toneladas en 2020. Las pérdidas económicas para los agricultores podrían rondar 390 millones de libras.

Estos cultivos abastecen productos como cerveza, cereales para desayuno y aceite vegetal. También sirven para alimentar ganado, por lo que una menor producción puede trasladar presión hacia diferentes partes de la cadena alimentaria.

La escasez de precipitaciones limita además la extracción de agua desde ríos, arroyos y acuíferos. Gales había recibido apenas 8% de su lluvia habitual durante el mes, mientras Inglaterra acumulaba 7%. En el sur inglés, algunas zonas registraban únicamente 1%.

Las altas temperaturas aceleran la evaporación y agravan la reducción del caudal de los ríos. Agricultores advierten que esta combinación de sequía y olas de calor amenaza con provocar una tercera cosecha especialmente negativa de manera consecutiva.

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