La Comisión Europea presentó una propuesta para modificar el Sistema de Comercio de Emisiones (ETS), el principal mecanismo del bloque para reducir los gases de efecto invernadero. La iniciativa busca dar más tiempo a las empresas para disminuir sus emisiones de carbono, al mismo tiempo que mantiene el objetivo de reducirlas en un 90% para 2040 respecto a los niveles de 1990.
El plan todavía deberá ser negociado y aprobado por los Estados miembros y el Parlamento Europeo, un proceso que podría extenderse alrededor de un año.
La UE da más plazo para reducir las emisiones de carbono
El ETS obliga desde 2005 a industrias y centrales eléctricas a adquirir permisos por cada tonelada de dióxido de carbono que liberan a la atmósfera. Este mecanismo busca incentivar la inversión en tecnologías más limpias mediante un costo económico para quienes más contaminan.
La propuesta de la Comisión Europea contempla ralentizar la reducción anual del número de permisos disponibles. Además, las industrias podrían seguir recibiendo derechos gratuitos de emisión hasta 2038, cuatro años más de lo previsto inicialmente, siempre que presenten planes de descarbonización.
El nuevo esquema también plantea entregar por adelantado el 80% de esos permisos gratuitos a las empresas comprometidas con inversiones ambientales dentro de Europa. El 20% restante se otorgaría una vez comprobadas dichas inversiones.
La reforma divide opiniones entre gobiernos y ambientalistas
El comisario europeo de Acción por el Clima, Wopke Hoekstra, afirmó que la propuesta busca un enfoque más favorable para las empresas sin abandonar las metas climáticas del bloque.
Sin embargo, algunos gobiernos consideran que las modificaciones aún son insuficientes. Polonia anunció que impulsará una mayor flexibilización del sistema, mientras que Italia ha criticado durante años el ETS al considerar que funciona como un impuesto indirecto que contribuye a mantener elevados los precios de la energía.
Por el contrario, organizaciones ecologistas y representantes del Partido Verde en el Parlamento Europeo advierten que extender los permisos gratuitos podría retrasar la transición energética y aumentar la contaminación durante los próximos años.
El debate se produce en un contexto especialmente sensible para Europa, una de las regiones que más rápido se está calentando por el cambio climático. Durante este año, más de una docena de países europeos rompieron récords de temperatura en junio y varias naciones, entre ellas Alemania, Hungría y República Checa, superaron los 40 grados Celsius durante las olas de calor.
La decisión final sobre la reforma del ETS será clave para definir el equilibrio entre la competitividad industrial y los compromisos climáticos de la Unión Europea.