El aumento de las temperaturas en Reino Unido está modificando el panorama de la jardinería. Plantas tropicales que antes eran difíciles de mantener comienzan a desarrollarse con mayor facilidad y, en algunos casos, incluso producen frutos. Entre los ejemplos más llamativos se encuentran los plátanos, que ya aparecen en jardines particulares tras varios años de cultivo.
Especialistas consideran que los veranos más cálidos y los inviernos menos severos están favoreciendo el crecimiento de especies acostumbradas a climas más templados, mientras algunos cultivos tradicionales empiezan a perder terreno.
Los plátanos prosperan gracias al aumento de temperaturas
Peter y Emma Stav, aficionados a las plantas tropicales en Essex, lograron que una de sus cerca de 200 plantas de plátano diera fruto después de 15 años de intentarlo. La pareja atribuye el resultado a las recientes olas de calor y a las condiciones más favorables registradas durante los últimos inviernos.
Para proteger las plantas del frío, construyeron muros alrededor de ellas con el fin de generar un microclima que conserve mejor el calor. Según Peter Stav, en los últimos años incluso dejaron de cubrir algunas plantas durante el invierno debido a su gran tamaño, una decisión que coincidió con la primera fructificación.
Casos similares también se registraron en Suffolk, donde otro aficionado quedó sorprendido al ver que su planta producía frutos por primera vez después de varios años de cultivo.
El cambio climático modifica los jardines británicos
La Real Sociedad de Horticultura del Reino Unido señala que especies amantes del calor, como olivos, higos y albaricoques, muestran un mejor desempeño que décadas atrás. En contraste, algunos cultivos tradicionales, como el ruibarbo y las grosellas, presentan un comportamiento menos favorable en determinadas regiones.
El botánico James Wong explica que las altas temperaturas facilitan el crecimiento acelerado de los plátanos, siempre que dispongan de suficiente agua. En las zonas más frías recomienda proteger los tallos para evitar daños provocados por las heladas.
No obstante, los expertos aclaran que la variedad Musa Basjoo, la más utilizada en estos jardines, no se cultiva por su sabor. Aunque produce frutos, contienen numerosas semillas y su pulpa resulta poco agradable para el consumo.
Para los especialistas, estos cambios reflejan cómo el calentamiento global ya está transformando la composición de los jardines británicos y favoreciendo la presencia de especies que hace apenas unas décadas eran consideradas poco viables en el país.