El cambio climático y epidemias ya no es una advertencia lejana, sino una realidad que está impactando la salud en distintas regiones del mundo, según un reciente estudio internacional.
Investigadores liderados por la Universidad de Stanford analizaron la relación entre fenómenos climáticos extremos y brotes de dengue, una enfermedad transmitida por mosquitos que puede provocar desde fiebre hasta complicaciones graves.
El análisis se centró en un caso ocurrido en Perú en 2023, cuando un ciclón combinado con el fenómeno de El Niño generó lluvias intensas y altas temperaturas en una zona normalmente seca. El resultado fue un brote de dengue diez veces mayor de lo habitual.
Cambio climático y epidemias: el caso del dengue
De acuerdo con el estudio, cerca del 60% de los casos registrados en las zonas más afectadas estuvieron directamente relacionados con las condiciones climáticas extremas.
Esto equivale a unas 22 mil personas que enfermaron debido a factores como el calor y las lluvias.
El dengue, transmitido por mosquitos como el Aedes aegypti y Aedes albopictus, ha aumentado más de diez veces a nivel global desde el año 2000, según la Organización Mundial de la Salud.
Las lluvias intensas crean charcos y zonas inundadas donde estos mosquitos se reproducen con facilidad, mientras que las altas temperaturas aceleran tanto su ciclo de vida como la transmisión del virus.
Un problema que seguirá creciendo
Los científicos también encontraron que las condiciones de lluvias extremas en esa región son ahora un 31% más probables que antes de la industrialización. Al combinarse con el aumento de temperatura, el riesgo de escenarios como el brote de 2023 casi se ha triplicado.
Este hallazgo representa una alerta, pero también una oportunidad. Los expertos sugieren medidas como campañas de vacunación, control de mosquitos y mejoras en infraestructura urbana para reducir el impacto.
Además, este tipo de análisis podría aplicarse a otros fenómenos como huracanes o monzones, ayudando a los gobiernos a anticiparse a posibles brotes.
En un contexto donde el clima cambia rápidamente, entender su impacto en la salud será clave para prevenir nuevas crisis sanitarias.
Con información de Gaceta de salud.