Los tiburones se han convertido en aliados inesperados de la ciencia al ayudar a mejorar la precisión de los pronósticos climáticos marinos, gracias a sensores que recopilan información en tiempo real en zonas donde la tecnología tradicional no logra llegar.
Un equipo internacional de investigadores demostró que estos animales pueden recolectar datos esenciales sobre temperatura y profundidad en regiones complejas del Atlántico noroccidental, como arrecifes, corrientes variables y frentes oceánicos, fortaleciendo así los modelos climáticos marinos.
Cómo los tiburones están revolucionando el monitoreo oceánico
A diferencia de satélites o boyas, que suelen limitarse a la superficie o áreas específicas, los tiburones recorren enormes distancias y alcanzan profundidades de hasta 2.000 metros.
Entre octubre de 2021 y abril de 2022, científicos equiparon a 19 tiburones con sensores electrónicos, logrando recopilar más de 8.200 perfiles oceánicos.
Al integrar estos datos en modelos climáticos, se redujo hasta en 40% el margen de error en pronósticos de zonas costeras.
Esta información resulta especialmente valiosa en áreas donde la actividad pesquera, biológica y climática depende de cambios oceánicos rápidos.
El futuro del pronóstico climático
Los investigadores subrayan que esta estrategia complementa, no reemplaza, los sistemas tradicionales de monitoreo.
El uso de tiburones como recolectores de datos abre nuevas posibilidades para mejorar la gestión pesquera, proteger ecosistemas y fortalecer la adaptación al cambio climático en comunidades costeras.
Además, este modelo podría ampliarse a otras especies marinas, creando una red biológica de observación climática mucho más precisa.
Lo que parecía ciencia ficción hoy demuestra que los tiburones no solo son piezas clave del equilibrio marino, sino también una herramienta poderosa para comprender mejor el futuro climático del planeta.
Con información de Infobae.