Del desierto al clóset: la campaña que rescata miles de prendas abandonadas en Atacama
Del desierto al clóset: la campaña que rescata miles de prendas abandonadas en Atacama

Del desierto al clóset: la campaña que rescata miles de prendas abandonadas en Atacama

El desierto de Atacama se ha convertido en el mayor vertedero de ropa del planeta.

Cada año, cerca de 40 mil toneladas de prendas (principalmente de moda rápida) llegan a esta zona de Chile desde Estados Unidos y Europa. Frente a este problema ambiental, una campaña decidió actuar de forma directa: rescatar la ropa, restaurarla y regalarla a quien quiera darle una segunda vida.

La iniciativa se llama Atacama RE-commerce y propone algo tan simple como contundente: las prendas no tienen precio, el único costo para el consumidor es el envío, es decir, sacar la ropa del desierto.

Desierto de Atacama: cuando la moda se vuelve basura

La campaña es fruto del trabajo conjunto entre empresas y organizaciones sociales, entre ellas Desierto Vestido, una fundación chilena sin fines de lucro dedicada a promover la economía circular en la industria textil. Su labor comenzó hace cinco años, en un contexto donde las denuncias locales no recibían respuesta y el volumen de ropa desechada superaba cualquier intento de gestión.

Con el tiempo, las imágenes del “mar de ropa” abandonada comenzaron a circular en medios internacionales. Para quienes impulsaron la campaña, el impacto fue claro: no se trataba solo de contaminación, sino de un símbolo extremo de la crisis del fast fashion.

Comprar como acto de activismo ambiental

La solución fue usar la misma lógica que generó el problema: el comercio. Así nació una tienda en línea donde cada prenda rescatada es seleccionada, limpiada y restaurada antes de ser enviada a un nuevo hogar. Comprar deja de ser un acto impulsivo y se convierte en una forma de participación activa en la limpieza del desierto.

Desde la plataforma digital del proyecto, sus impulsores aseguran que cada pieza tiene una historia y un propósito, y que el objetivo es generar conciencia sobre el consumo excesivo promovido por la industria de la moda. El proceso también ha sido colaborativo: mientras las empresas aportaron conocimiento técnico y creativo, las organizaciones locales compartieron su experiencia directa con el problema.

De pasarela simbólica a éxito global

Esta no es la primera vez que Desierto Vestido y la agencia creativa brasileña Artplan colaboran. En 2023 organizaron un desfile a cielo abierto con prendas recuperadas del vertedero, simulando una semana de la moda en pleno desierto. Aquella experiencia fue el punto de partida para la campaña actual.

El resultado superó expectativas: la primera colección se agotó en solo cinco horas y más de 200 mil personas se registraron para futuros lanzamientos. Tras esta respuesta, los organizadores ya trabajan en un plan a largo plazo junto con la Universidad de Chile, con la idea de generar empleos locales y ampliar el impacto ambiental y social del proyecto.

Así, lo que alguna vez fue desecho se transforma hoy en una llamada de atención global sobre cómo consumimos, vestimos y desechamos. Y demuestra que incluso en uno de los lugares más áridos del planeta, todavía hay espacio para segundas oportunidades.

Con información de DW.

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