Sargazo se convierte en energía: Quintana Roo impulsa planta millonaria para transformar el problema en solución
Sargazo se convierte en energía: Quintana Roo impulsa planta millonaria para transformar el problema en solución

Sargazo se convierte en energía: Quintana Roo impulsa planta millonaria para transformar el problema en solución

El sargazo podría dejar de ser solo un problema ambiental en el Caribe mexicano para convertirse en una fuente de energía limpia.

En Quintana Roo avanza un ambicioso proyecto que busca aprovechar este residuo marino y transformarlo en biogás, fertilizantes orgánicos y créditos de carbono. Se trata del Centro Integral de Economía Circular (CISEC), una iniciativa impulsada por la Secretaría de Ecología y Medio Ambiente (SEMA) con una inversión estimada de dos mil millones de pesos.

Sargazo: de problema ambiental a recurso energético

Durante años, el sargazo ha afectado playas del Caribe mexicano, impactando el turismo y el ecosistema.

Tan solo en recientes reportes, más de 130 playas han registrado su presencia en distintos niveles.

Ante este panorama, el proyecto CISEC busca cambiar la lógica: en lugar de verlo como un residuo, convertirlo en materia prima para generar energía.

El plan contempla una planta de biogás a escala industrial en Cancún, capaz de procesar tanto sargazo como lodos residuales.

Este modelo forma parte de una estrategia de economía circular, donde los desechos se transforman en recursos útiles.

Sargazo y el avance del proyecto en Quintana Roo

Los estudios para este proyecto comenzaron entre 2022 y 2023, posicionando a Quintana Roo como pionero a nivel mundial en el uso del sargazo para generar energía.

Actualmente, se trabaja con un grupo empresarial para completar los análisis de viabilidad económica, ingeniería y aspectos ambientales. Si todo avanza conforme a lo previsto, la construcción podría iniciar en septiembre de este año, con el objetivo de operar antes de que termine 2026.

Además, el estado también ha reforzado las acciones en el mar. En coordinación con la Secretaría de Marina, ya se cuenta con cuatro embarcaciones especializadas para recolectar sargazo en aguas poco profundas.

La apuesta es clara: enfrentar un problema creciente con innovación.

Si el proyecto funciona como se espera, el sargazo podría pasar de ser un desafío constante en las playas a convertirse en una oportunidad energética para la región.

Con información de REPORTUR.

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