La posibilidad de limitar el calentamiento global a 1.5 grados Celsius respecto a los niveles preindustriales prácticamente ha desaparecido. Un nuevo informe internacional reconoce que los compromisos climáticos de los países resultaron insuficientes para evitar que el planeta supere temporalmente ese umbral.

El Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (Pnuma), organismo de la ONU, presentó esta conclusión en su Informe sobre la Brecha de las Emisiones 2026. Por primera vez, el documento reconoce que la ventana para evitar superar los 1.5 grados se ha cerrado.

El diagnóstico representa un cambio importante en la estrategia climática internacional, aunque los científicos insisten en que todavía es posible reducir la magnitud del calentamiento y sus consecuencias.

Informe de la ONU plantea nuevos objetivos climáticos

La directora ejecutiva del Pnuma, Inger Andersen, reconoció que los gobiernos no realizaron las reducciones de emisiones necesarias para mantener abierta esa posibilidad.

Ante este escenario, el organismo propone limitar el aumento de temperatura a entre 1.7 y 1.8 grados, para posteriormente intentar regresar por debajo de los 1.5 grados.

Sin embargo, alcanzar ese objetivo exigiría disminuir considerablemente las emisiones de gases de efecto invernadero.

El informe establece recortes del 18% para 2030, del 45% para 2035 y del 69% para 2040, tomando como referencia los niveles de 2025.

Estas metas contrastan con los compromisos actuales de los países, que únicamente permitirían reducciones de entre 5% y 8% para 2030.

De mantenerse esa trayectoria, el calentamiento global podría alcanzar aproximadamente 2.6 grados hacia finales de siglo.

Capturar carbono no sustituye la reducción de emisiones

Los datos muestran que las emisiones mundiales de 2025 permanecieron en niveles similares a los de 2024. Aunque esto podría indicar una desaceleración de su crecimiento, todavía no representa una disminución sostenida.

El Pnuma destaca avances en energías renovables, especialmente en la expansión de la electricidad solar, pero advierte que resultan insuficientes frente al consumo mundial de combustibles fósiles.

Además, regresar a temperaturas inferiores a 1.5 grados requeriría retirar aproximadamente 320 gigatoneladas de dióxido de carbono de la atmósfera.

Los especialistas consideran que la reforestación y la recuperación de humedales pueden contribuir, aunque su capacidad de absorción también enfrenta los efectos del cambio climático.

Las tecnologías de captura de carbono representan otra alternativa, pero mantienen importantes incertidumbres técnicas, económicas y ambientales.

Por ello, los científicos insisten en que la prioridad debe ser abandonar progresivamente los combustibles fósiles.

El secretario general de la ONU, António Guterres, advirtió que cada incremento adicional de temperatura intensifica fenómenos extremos como inundaciones, olas de calor e incendios forestales, además de aumentar las pérdidas humanas y económicas.

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