Greenpeace México exige proteger la Bahía de Ohuira
Greenpeace México llevó hasta el Zócalo de la Ciudad de México la oposición contra la megaplanta de amoniaco de Grupo Proman, Gas y Petroquímica de Occidente (GPO), ubicada en Topolobampo, Sinaloa. Activistas exigieron al Gobierno federal cancelar el proyecto ante los riesgos que, sostienen, representa para la Bahía de Ohuira.
Durante la protesta pacífica, 20 integrantes de la organización participaron en una acción frente a Palacio Nacional. Dos activistas escalaron el asta de la Bandera y desplegaron un mensaje dirigido a la presidenta Claudia Sheinbaum para solicitar la protección de Topolobampo.
En la movilización también participaron representantes del colectivo ¡Aquí No!, autoridades tradicionales indígenas y habitantes de comunidades mayo-yoreme. Estos grupos mantienen una resistencia contra el proyecto y advierten sobre posibles afectaciones a manglares, pesca y biodiversidad marina.
La protesta coincidió con los 100 días de plantón y resistencia civil frente al proyecto. Sin embargo, la oposición comunitaria comenzó mucho antes. Integrantes del colectivo ¡Aquí No! aseguran que llevan más de 13 años solicitando a las autoridades federales detener la planta.
El proyecto tendría capacidad para producir 2,200 toneladas métricas de amoniaco al día. Los opositores consideran que su operación representa un riesgo para el ecosistema, la salud de las comunidades y las actividades que dependen directamente de la bahía.
Además, los manifestantes desplegaron mensajes contra la planta y en defensa de los pueblos originarios y de Topolobampo. La organización ambiental llamó a convertir la protección de Ohuira en una causa nacional.
El Gobierno federal anunció la conformación de tres grupos técnicos encargados de evaluar las condiciones del proyecto. Ante este proceso, el colectivo ¡Aquí No! aclaró que participar o mantenerse abierto al análisis no significa aceptar la instalación.
Por ello, los opositores mantienen su exigencia de cancelar definitivamente la megaplanta. También reclaman que cualquier decisión priorice la protección ambiental y respete a las comunidades indígenas vinculadas con el territorio.
Pobladores, autoridades tradicionales y activistas sostienen que los daños potenciales podrían alcanzar la pesca, los manglares y la biodiversidad marina de Ohuira. Asimismo, mantienen un plantón en las inmediaciones de la instalación como parte de su resistencia.
La movilización en la capital busca aumentar la presión sobre el Ejecutivo federal mientras continúa la revisión técnica. Para las organizaciones participantes, el debate no debe limitarse a la viabilidad industrial de la planta, sino considerar sus posibles consecuencias ambientales y sociales sobre uno de los ecosistemas costeros de Sinaloa.
Más de 140 campos de golf de Inglaterra incumplieron sus licencias de extracción de agua…
La floración que transforma Atacama, Chile, también atrae vida animal hacia sus quebradas y cerros.…
El paisaje desértico de Ciudad Juárez, México, volvió a recibir visitantes que recorren grandes distancias.…
Los incendios forestales que afectan a España y Francia muestran señales de estabilización, aunque las…
La Sierra Tarahumara atraviesa una crisis que combina sequía, deforestación, pérdida de capacidad productiva, violencia…
El paisaje verde perdió ritmo durante una temporada que debía recargar suelos y manantiales. En…