La tarde del pasado domingo la Ciudad de México y su periferia norte-oriente sufrieron la presencia de fuertes vientos y tolvaneras, que ocasionaron un incremento en la concentración de material particulado PM10, llegando a niveles extremadamente malos, por el resto del día.
Una atípica contaminación por PM10, azotó la ZMVM la tarde del 28 de marzo, entre las 17:00 y 21:00 horas. Esto debido a fuertes tolvaneras que dispersaron el material particulado por todo el Valle de México.
Los datos apuntan valores mayores a 500 µg/m3 del Índice AIRE Y SALUD, superando por mucho el límite correspondiente a la categoría “Extremadamente mala” calidad del aire.
El material particulado PM10 es un problema recurrente para la CDMX, a causa de tener un efecto directo sobre la salud con enfermedades pulmonares como el asma y el EPOC, según el Informe Anual 2018.
Pueden subir las concentraciones de PM10 por acción de los incendios forestales, que generan grandes cantidades de partículas de combustión y gases precursores de este contaminante.
Por otro lado, el viento sobre los suelos erosionados o sin cubierta vegetal de la periferia norte y oriente de la ciudad, así como sobre el lago de Texcoco, provocan tolvaneras que ocasionan la suspensión de polvo.
De acuerdo con el Servicio Meteorológico Nacional, el desplazamiento de la masa de aire que impulsó el Frente Frío No. 46 y las altas temperaturas registradas en el centro del país generaron vientos provenientes del norte del Valle de 20 a 30 km/h y rachas de hasta 61 km/h. Estos vientos provocaron, en consecuencia, las tolvaneras intensas del día pasado.
Las tolvaneras, registradas desde las cuatro de la tarde, cubrieron la CDMX y su periferia con una manta de polvo y material particulado que redujo la visibilidad.
Posteriormente, el Sistema de Monitoreo de la calidad del Aire (SIMAT) detectó un incremento en las concentraciones de PM10.
Los niveles de calidad del aire alcanzaron la categoría “Extremadamente mala” en distintos puntos de la Zona Metropolitana según el índice AIRE Y SALUD, sustituto del índice conocido como IMECA.
En al menos cuatro ubicaciones se registraron valores mayores a 500 µg/m3; esto es hasta tres veces superior al límite de 175 µg/m3 para la categoría más peligrosa. Es conveniente aclarar, que los datos continúan en proceso de validación.
En entrevista con el investigador del Centro de Ciencias de la Atmósfera, Omar Amador, sobre las tolvaneras de ayer comentó: “No tienen un impacto grave en la salud, por un lado debido a que el tamaño de estas partículas se quedan atrapadas en las vías respiratorias superiores y por otra lado que las partículas provienen de suelos.
Éstas por su composición son hidrosolubles por lo cual no son bioacumulables. Es decir, se solubilizan en el cuerpo y luego se excretan. No se bioacumulan como los hidrocarburos y no penetran al sistema respiratorio”.
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