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El Conacyt define reducción de cotas de importación de glifosato para 2021

El pasado 19 de marzo el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología emitió una recomendación para limitar, a lo largo del año 2021, la importación hecha por particulares del herbicida glifosato.

Con esta medida inicia el proceso de disminución escalonada de importaciones de glifosato a nuestro país y que culminará, en 2024, con su prohibición total.

Lo anterior, en atención a lo mandatado en el artículo 3º. del decreto presidencial emitido el pasado 31 de diciembre del 2020, por el que se establecen las acciones para sustituir gradualmente el uso, adquisición, distribución, promoción e importación de glifosato.

La recomendación del Conacyt establece para 2021 una cota máxima de 16,526,177 kilogramos de glifosato formulado y de 1,257,231 kilogramos de glifosato técnico.

Es importante aclarar que un litro de glifosato formulado contiene 360 gramos de glifosato técnico. Es decir, con los 1,257,231 kilogramos de glifosato técnico autorizados es posible preparar 3,492,308 kilogramos de formulado.

Por lo tanto, junto con los 16,526,177 kilogramos recomendados como cota específica de glifosato formulado, la cota máxima a los particulares para la importación de glifosato en 2021, asciende a poco más de 20 mil toneladas.

La definición de los volúmenes de importación es resultado de un proceso de investigación científica, consulta y análisis exhaustivos, así como de mesas técnicas en las que, además del Conacyt, participaron las y los titulares de distintas secretarías de Estado, como la Sader, Semarnat y Economía.

La cota de disminución sugerida por el Conacyt representa el 5% de la cantidad de glifosato que México importó en 2018; año en el que se registró la entrada al país de 17,395,976 kilogramos de glifosato formulado y 1,323,401 kilogramos de glifosato técnico, de acuerdo con información proporcionada por el Servicio de Administración Tributaria (SAT).

Cabe señalar que la decisión de considerar el 2018 como año referencial obedece a que, en 2019, la importación tuvo un comportamiento atípico y que, en 2020, no se importó glifosato.

En febrero de 2021, se calculó un inventario de glifosato almacenado en México de 1,812,720 litros de técnico y 2,462,550 litros de formulado, según datos proporcionados por la Unión Mexicana de Fabricantes y Formuladores de Agroquímicos, A. C. (UMFFAAC) y por la asociación Protección de Cultivos, Ciencia y Tecnología, A. C. (PROCCYT).

Es importante recordar que el glifosato es el herbicida más usado en el mundo para el control de arvenses.

En México, el 50% del glifosato importado se aplica en cultivos de maíz, planta nativa mexicana y principal sustento alimentario de nuestro pueblo, así como en cítricos.

Tanto la Organización Mundial de la Salud, como el Departamento de Salud de los Estados Unidos y otras organizaciones internacionales, han alertado sobre los potenciales efectos cancerígenos del glifosato, dada su alta genotoxicidad.

Existe suficiente literatura científica que demuestra que este herbicida es un disruptor endocrino; provoca alteraciones metabólicas; detona el estrés oxidativo celular y está asociado con el desarrollo de enfermedades neurológicas y crónico-degenerativas.

Asimismo, se ha constatado que el glifosato contamina la atmósfera, el agua y los suelos, inhibiendo la reproducción de microorganismos benéficos para la fertilización de la tierra.

Por si fuera poco, el agrotóxico ha sido correlacionado con el fenómeno de reducción de la población de insectos y polinizadores.

Esto último es factor de alto riesgo para la soberanía alimentaria mexicana, dado que el 19% de la producción agrícola nacional depende directamente de la polinización de las abejas.

Con base en modelos predictivos, el Conacyt advierte que ante la reducción marginal inicial de importaciones de glifosato a México para 2021, no se esperan impactos negativos en la producción agrícola nacional.

Finalmente, el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología informa que se han puesto en marcha investigaciones científicas y tecnológicas para establecer planes que permitan disminuir paulatinamente el uso de glifosato y otros químicos en México.

Asimismo, el grupo de científicos del Conacyt ha identificado al menos 12 prácticas agroecológicas, utilizadas por comunidades campesinas y productores mexicanos, para el control y aprovechamiento de las plantas arvenses.

Estas prácticas, incluso, han demostrado aumentar la rentabilidad de los cultivos y repercuten de manera positiva en el ambiente, con beneficios claros para la salud humana y animal.

EditorDMX

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