Durán Gafo y la conservación de los pingüinos rey en Chile
Durán Gafo convirtió una bahía en refugio para pingüinos rey

Durán Gafo convirtió una bahía en refugio para pingüinos rey

Cecilia Durán Gafo transformó parte de sus tierras en Tierra del Fuego chilena en un refugio que permitió el establecimiento de la única colonia de pingüinos rey de Chile y la más cercana al continente. Su iniciativa nació después de observar el acoso que sufrían estas aves en Bahía Inútil.

Los pingüinos rey (Aptenodytes patagonicus) tienen una presencia ancestral en la zona. Incluso existe un punzón fabricado con un fémur de esta especie hace más de 500 años, evidencia de su convivencia con los pueblos originarios.

Sin embargo, la persecución humana dificultaba su asentamiento. Hubo ejemplares capturados presuntamente para venderlos a zoológicos o como mascotas y, cuando las aves volvieron a concentrarse en la bahía, algunos visitantes las perseguían, les colocaban accesorios para fotografiarse e incluso intentaban llevárselas. Una población observada de unos 90 ejemplares llegó a reducirse a ocho.

Durán Gafo convirtió sus tierras en una reserva natural

Sin formación previa en conservación, comenzó a estudiar a los pingüinos y a pasar jornadas enteras vigilando la playa. También recogía la basura que llegaba hasta la bahía y evitaba que los visitantes molestaran a los animales.

Después destinó alrededor de 30 hectáreas de su propiedad a una zona protegida y estableció medidas para que los turistas pudieran observar la colonia manteniendo una distancia segura.

La protección también tuvo que responder a depredadores como el zorro gris y el visón americano, que atacan huevos y polluelos. El equipo realizó patrullajes nocturnos y posteriormente incorporó luces diseñadas para ahuyentar a estos animales.

De ese trabajo surgió la Reserva Natural Pingüino Rey, que cuenta con un equipo de aproximadamente 10 personas entre biólogos, veterinarios y especialistas en ecoturismo. Cerca de 15 mil visitantes por temporada contribuyen con sus entradas al financiamiento del proyecto.

Un refugio que también impulsa investigación científica

La reserva colabora con investigadores chilenos y extranjeros en estudios sobre genética, comportamiento, alimentación, hematología y estrés de los pingüinos. Los científicos consideran especialmente valiosa esta colonia porque permite analizar cómo las aves modifican sus hábitos para establecerse fuera de sus principales zonas de reproducción.

El proyecto también protege flora, fauna y seis sitios arqueológicos de Bahía Inútil.

Para Durán Gafo, la conservación implica mantener distancia, observar sin alterar el comportamiento de los animales y evitar contaminar el territorio. Su mensaje para quienes recorren la Patagonia es sencillo: disfrutar de la naturaleza sin tratar a los animales como atracciones y llevarse consigo toda la basura que generen.

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