Los océanos más cálidos vuelven a encender las alertas sobre la evolución del clima mundial. La temperatura media diaria global de la superficie del mar alcanzó 21.1 grados Celsius el 22 de agosto de 2026, un nuevo máximo dentro del registro comparable utilizado por Copernicus.
El dato superó ligeramente el récord de 21.09 grados registrado en marzo de 2024. El momento también resulta inusual porque los máximos globales suelen producirse durante marzo y abril. Esta vez llegaron en agosto, mientras un fuerte episodio de El Niño se desarrolla en el Pacífico tropical.
Océanos más cálidos aumentan la presión ambiental
El calentamiento del mar no representa solamente un cambio en los termómetros. Además, favorece la expansión térmica del agua y contribuye al aumento del nivel marino. También incrementa el riesgo de olas de calor marinas que afectan arrecifes, praderas submarinas, pesca y acuicultura.
La tendencia viene acumulándose durante décadas. La Organización Meteorológica Mundial informó en marzo de 2026 que el contenido de calor oceánico alcanzó un máximo histórico en 2025. Más del 91 por ciento del exceso de calor del sistema climático termina almacenado en los océanos.
Lee también: La FAO impulsa la protección de semillas y cultivos
Un océano que acumula cada vez más energía
Asimismo, la tasa de calentamiento oceánico entre 2005 y 2025 fue más del doble de la observada entre 1960 y 2005. Durante los últimos nueve años, cada año estableció un nuevo récord de contenido calorífico oceánico.
Por otro lado, unas aguas más calientes pueden transferir mayor humedad y energía hacia la atmósfera. Ese proceso influye en precipitaciones intensas y puede favorecer determinados sistemas de tormentas; El alcance del fenómeno resulta global. Cerca del 90 por ciento de la superficie oceánica experimentó al menos una ola de calor marina durante 2025, reflejando la creciente presión térmica sobre los ecosistemas del planeta.