En el Golfo de Santa Clara, Sonora, un grupo de mujeres impulsa acciones para proteger especies y fortalecer el cuidado de uno de los ecosistemas costeros más importantes del país; La iniciativa Cuidando al Playero Rojizo y al Pejerrey reúne a mujeres de la comunidad que participan en actividades de conservación, educación ambiental, monitoreo de aves y limpieza de playas. Su trabajo busca reducir las amenazas que enfrentan especies como el pejerrey, el playero rojizo y la vaquita marina.
Mujeres que convierten la conservación en una acción comunitaria
El proyecto también demuestra que la protección ambiental puede generar alternativas económicas para las comunidades. Desde 2016, integrantes del grupo han recibido acompañamiento para desarrollar actividades relacionadas con el cuidado del hábitat y el aprovechamiento responsable de residuos.
Además, algunas participantes trabajan con materiales reciclables para convertir residuos plásticos en productos como macetas, peines y figuras inspiradas en especies del Alto Golfo de California.
Esta estrategia busca evitar que los desechos terminen en playas y zonas naturales. Hasta enero de 2026, la iniciativa había contribuido a recuperar 10 toneladas de redes fantasma y 200 kilogramos de plástico reciclable del entorno.
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El cuidado del pejerrey también protege a otras especies
El pejerrey cumple una función importante dentro del ecosistema porque sus arribazones sirven como fuente de alimento para aves como el playero rojizo. Su reproducción ocurre principalmente entre febrero y mayo, cuando los peces se acercan a las playas para desovar.
Por otro lado, la presencia de vehículos, ruido y grandes concentraciones de visitantes puede alterar este proceso. Durante abril de 2026, autoridades ambientales y organizaciones solicitaron respetar las zonas de reproducción y mantener distancia de los animales.
El trabajo de estas mujeres muestra cómo la conservación puede comenzar desde las propias comunidades. También confirma que proteger la biodiversidad requiere participación local, educación ambiental y acciones constantes para mantener saludables los ecosistemas del Alto Golfo.