La imagen verde que caracteriza a Tabasco esconde una pérdida ambiental enorme. El estado mexicano conserva aproximadamente 5 % de los relictos de su selva original. Las actividades productivas y el aprovechamiento del territorio transformaron buena parte de estos ecosistemas.
El problema va mucho más allá de perder árboles. Las selvas ayudan a conservar biodiversidad, almacenar carbono, proteger suelos y mantener servicios ambientales esenciales. Recuperarlas puede convertirse en una pieza importante para construir un Tabasco más sustentable y resistente frente al cambio climático.
Recuperar la selva de Tabasco es posible
La respuesta comienza a tomar forma mediante reforestación, conservación y producción responsable. En abril de 2026, autoridades estatales y la Secretaría de la Defensa Nacional acordaron producir especies forestales, frutales y agroforestales para fortalecer estas acciones.
Además, Tabasco mantiene programas que buscan combinar protección ambiental con oportunidades económicas. El manejo forestal comunitario, los sistemas agroforestales y los servicios ambientales forman parte de esa estrategia.
La restauración tampoco significa simplemente plantar árboles. Recuperar especies nativas como cedro, caoba y palo de tinto ayuda a reconstruir ecosistemas mejor adaptados a las condiciones naturales del estado.
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Un mundo sustentable necesita comunidades involucradas
Asimismo, la participación ciudadana puede marcar una diferencia. En marzo de 2026, Tabasco reportó 208 Comités de Vigilancia Ambiental y Energía Sostenible distribuidos entre sus 17 municipios.
Estos grupos impulsan reforestación, educación ambiental, vigilancia comunitaria y detección de riesgos. De igual manera, acercan las políticas ambientales a quienes viven directamente junto a los ecosistemas que necesitan protección.
Por otro lado, conservar también requiere recursos. En mayo de 2026, el gobierno estatal anunció más de 46.2 millones de pesos para 97 proyectos forestales. La estrategia contempla manejo comunitario, protección, servicios ambientales y fortalecimiento de capacidades locales; El programa también prevé impulsar 1,328 hectáreas de plantaciones forestales comerciales y agroforestales durante 2026. Esa superficie muestra que recuperar territorio requiere acciones medibles, continuidad y participación comunitaria.