Parásitos marinos avanzan hacia zonas frías: la alerta científica que cambia lo que sabíamos
Parásitos marinos avanzan hacia zonas frías: la alerta científica que cambia lo que sabíamos

Parásitos marinos avanzan hacia zonas frías: la alerta científica que cambia lo que sabíamos

Parásitos marinos están cambiando las reglas del juego en los océanos, y todo apunta al cambio climático como uno de los principales responsables. Un nuevo estudio revela que, lejos de concentrarse en zonas tropicales, estos organismos están aumentando en regiones más frías y alejadas del ecuador.

La investigación, liderada por la Universidad Atlántica de Florida y publicada en Journal of Biogeography, analizó 29 estudios en ecosistemas costeros a lo largo de unos 2,500 kilómetros. El resultado sorprendió incluso a los expertos: ciertos parásitos, especialmente los trematodos, son más diversos y abundantes en latitudes templadas y frías.

Parásitos desafían las reglas de la naturaleza

Durante años, la ciencia ha sostenido que la biodiversidad es mayor en los trópicos. Este patrón, conocido como gradiente latitudinal, también aplicaba para los parásitos. Sin embargo, este estudio rompe con esa lógica.

Los datos muestran que las infecciones no solo se concentran en caracoles como se creía, sino que aumentan en cangrejos y peces pequeños a medida que se alejan del ecuador. Esto se debe, en parte, a que en aguas frías los hospedadores toleran mejor las infecciones, permitiendo que los parásitos completen su ciclo de vida.

A diferencia de los ambientes tropicales, donde las condiciones pueden ser más agresivas, en zonas templadas los organismos infectados sobreviven más tiempo, lo que favorece la reproducción de estos parásitos.

El cambio climático reconfigura los océanos

El estudio también destaca que no solo la temperatura influye, sino el comportamiento de los hospedadores. Por ejemplo, los peces que viven cerca del fondo marino y se mueven poco presentan mayor carga parasitaria en latitudes altas, ya que facilitan el desarrollo completo del ciclo.

En contraste, especies más móviles, como los peces pelágicos, muestran menos variación, ya que su constante desplazamiento dificulta la permanencia de los parásitos.

Este fenómeno abre una nueva preocupación: la posible expansión de enfermedades en regiones donde antes no eran comunes. Además, pone sobre la mesa el papel clave de los parásitos en los ecosistemas, muchas veces ignorado.

Los investigadores advierten que entender estas dinámicas será fundamental para anticipar cómo responderán los océanos ante el avance del cambio climático.

Con información de Infobae.

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