Manglares: los “riñones ecológicos” que protegen al planeta y pocos valoran
Manglares: los “riñones ecológicos” que protegen al planeta y pocos valoran

Manglares: los “riñones ecológicos” que protegen al planeta y pocos valoran

Manglares son mucho más que paisajes exóticos: estos ecosistemas funcionan como verdaderos “riñones ecológicos” que mantienen el equilibrio ambiental entre la selva y el mar.

De acuerdo con la Organización de las Naciones Unidas, los manglares son humedales costeros formados por árboles y arbustos capaces de crecer en zonas donde se mezcla el agua dulce con la salada. También se les conoce como “bosques azules” por su capacidad para capturar y almacenar dióxido de carbono durante siglos.

Aunque ocupan apenas el 1% de los bosques tropicales del planeta, los manglares pueden capturar alrededor del 15% del carbono de todas las costas. Algunos estudios incluso señalan que almacenan hasta cinco veces más carbono que las selvas terrestres.

Manglares: barreras naturales y refugio de vida

Los manglares no solo ayudan a combatir el cambio climático. Gracias a sus complejas redes de raíces, actúan como barreras naturales frente a tormentas y marejadas, reduciendo el impacto de las olas y la erosión costera.

Además, funcionan como filtros naturales al retener sedimentos, plásticos y contaminantes antes de que lleguen al océano abierto. Por eso, se les compara con un sistema que limpia y mantiene la calidad del agua.

En términos de biodiversidad, estos ecosistemas albergan una enorme variedad de especies marinas y terrestres. Son espacios clave para peces, crustáceos y otros organismos que dependen de ellos para sobrevivir.

Manglares: clave para comunidades y el futuro global

Más allá de su valor ambiental, los manglares son esenciales para muchas comunidades. En regiones amazónicas, especialmente en países como Brasil, la pesca artesanal dentro de estos ecosistemas representa hasta el 50% de la producción local.

Familias enteras recolectan cangrejos, ostras y camarones siguiendo tradiciones heredadas por generaciones. Incluso forman parte de la identidad cultural, con historias y leyendas ligadas a estos bosques.

Su importancia ha llegado a la agenda global, como se evidenció en la cumbre climática COP30 celebrada en 2025 en Belém. Hoy, científicos y organizaciones coinciden en que proteger los manglares no es solo una tarea local, sino una prioridad mundial para garantizar la salud del planeta.

Con información de Moeve.

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