Las tradiciones mexicanas también pueden convertirse en espacios para aprender a producir de manera responsable. En Sonora, estudiantes de la Universidad Tecnológica de Etchojoa desarrollan un proyecto agrícola enfocado en cultivar flores tradicionales para el Día de Muertos.
La iniciativa reúne formación universitaria, agricultura sustentable y cultura local. Alumnos del programa de Agricultura Sustentable y Protegida trabajan directamente en los campos de la institución, donde participan en diferentes etapas del cultivo.
Agricultura sustentable conecta aprendizaje y tradición
Los estudiantes trasplantaron plántulas de cempasúchil y mano pantera bajo la orientación de la docente Emma Liliana Alamea Valenzuela. Ambas flores tienen presencia tradicional en altares y panteones de Sonora y otras regiones de México.
Además, la práctica permite aplicar conocimientos académicos en condiciones reales. El proceso comprende desde la preparación de la tierra hasta el empaque final de las flores.
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Una cosecha que puede mantener vivo el proyecto
La Universidad Tecnológica de Etchojoa busca que esta experiencia también fortalezca habilidades relacionadas con horticultura, floricultura protegida y manejo postcosecha. Especialistas acompañan al alumnado durante las distintas fases.
Asimismo, el proyecto conecta la preparación profesional con las costumbres de las comunidades. La universidad considera que esa combinación puede generar beneficios culturales, educativos y ambientales.
Por otro lado, la producción tendrá un componente económico. La institución planea cosechar las flores antes de la conmemoración del Día de Muertos y destinarlas a la venta dentro de la comunidad; Los recursos obtenidos servirán para implementar nuevamente el proyecto el próximo año. De esta manera, una práctica universitaria busca construir un ciclo que conecte producción agrícola, aprendizaje, comunidad y continuidad.