Ambiente

Buscan reducir el impacto ambiental de productos higiénicos absorbentes

México 11 mayo._ Perla Xóchitl Sotelo Navarro, investigadora del programa Cátedras Conacyt, adscrita al Cinvestav, trabaja en una alternativa para el tratamiento de los residuos de productos higiénicos absorbentes y así contribuir a la reducción del impacto ambiental a lo largo de su ciclo de vida.

Los productos higiénicos pueden clasificarse según su disposición como pañales para bebés, calzoncillos para la incontinencia en adultos y compresas o tampones de higiene femenina. “Los pañales desechables son los productos más comunes dentro de este segmento».

«Sin embargo, en México no se cuenta con una técnica para su tratamiento cuando se convierten en basura, por lo que son enviados a rellenos sanitarios con el resto de los residuos sólidos urbanos”, señaló la investigadora.

Un pañal desechable común tarda en degradarse 500 años. Además de contener alrededor de 35 por ciento de fibra de celulosa, el resto son materiales sintéticos no biodegradables, como el polietileno, polipropileno y un polímero sintético muy absorbente.

Con la finalidad de encontrar métodos que aceleren el proceso de degradación y evitar que los sitios donde se depositan este tipo de residuos se conviertan en focos de contaminación o infección, Sotelo Navarro propuso una logística para que los pañales desechables no lleguen a los rellenos sanitarios.

Recolección

Mediante personal especializado, se realizará la recolección directa, cada cierto tiempo, en sus lugares de generación (hospitales, guarderías y hogares). Similar a lo que ocurre con los residuos biológicos infecciosos generados en pequeñas clínicas.

Una vez recolectados se llevarán a las plantas destinadas para el composteo o generación de biogás ya existentes. Ahí serían triturados para facilitar su degradación. Dadas las características del pañal desechable, se mezclará este desecho con residuos de jardinería. Estos, se introducirán en biorreactores aerobios (tambos de plástico con capacidad para 200 litros), cuyas mezclas contenidas se voltearán manualmente para su aireación.

En dicho proceso, la materia orgánica se descompone por la acción de microorganismos, principalmente bacterias y hongos. Producen calor y garantizan la eliminación de patógenos al incrementarse por encima de los 60 grados centígrados.

EditorDMX

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