Alerta en la Amazonia: el mejillón dorado avanza por los ríos y preocupa a científicos
Alerta en la Amazonia: el mejillón dorado avanza por los ríos y preocupa a científicos

Alerta en la Amazonia: el mejillón dorado avanza por los ríos y preocupa a científicos

El avance del mejillón dorado en los ríos amazónicos de Brasil ha encendido las alertas entre la comunidad científica.

Investigadores documentaron que esta especie invasora ya se encuentra en todos los municipios bañados por el río Tocantins y se ha extendido hacia sistemas conectados como el río Pará y sectores de la isla de Marajó.

El animal, originario del sudeste asiático, fue detectado en Sudamérica en 1991 y desde finales de los años noventa comenzó a expandirse por Brasil.

Su presencia en la Amazonia se confirmó en octubre de 2023, antes de lo que preveían algunos modelos científicos.

Los resultados del seguimiento más reciente fueron publicados en la revista Actapesca.

Mejillón dorado: un invasor difícil de frenar

El éxito del mejillón dorado se explica por su biología.

Vive poco, entre dos y tres años, pero madura rápidamente, se reproduce con facilidad y puede adherirse con fuerza a rocas, raíces, concreto o incluso objetos domésticos.

Los científicos estiman que puede desplazarse hasta 240 kilómetros por año en ecosistemas continentales.

Durante expediciones recientes, se observaron colonias en estructuras naturales y artificiales, lo que confirma su capacidad para instalarse en nuevos territorios con rapidez.

Aunque no se ha confirmado su presencia en Belém, los investigadores consideran que el siguiente paso podría ser su llegada al Río Amazonas, lo que facilitaría una dispersión aún mayor.

Riesgos ecológicos en los ríos amazónicos

Los estudios muestran que el mejillón ya interactúa con especies locales.

Por ejemplo, el caracol Vitta zebra fue visto alimentándose de sus colonias, mientras que otros bivalvos nativos y no nativos aparecen cerca de los bancos del invasor.

Sin embargo, los expertos advierten que no existe un método definitivo para erradicarlo una vez que se establece en grandes sistemas fluviales abiertos. Además, el transporte fluvial en comunidades amazónicas podría acelerar su expansión, ya que embarcaciones, redes y estructuras flotantes pueden trasladarlo sin intención.

La posibilidad de que alcance plenamente el Amazonas mantiene la preocupación científica, pues su presencia podría transformar ecosistemas enteros en la región.

Con información de El Espectador.

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