La crisis climática ya deja huellas visibles en la península de Baja California. Organizaciones civiles alertan sobre la rápida desaparición de los bosques de algas, también conocidos como bosques de kelp, uno de los ecosistemas más importantes del océano Pacífico.
En los últimos 10 años, se estima que más del 70% de estos bosques se ha perdido, una cifra que preocupa por sus efectos ambientales y sociales.
Estos bosques no solo ayudan a producir oxígeno, también funcionan como verdaderas guarderías marinas, ya que muchas especies dependen de ellos para reproducirse y sobrevivir.
Bosques de kelp: por qué son clave para la vida marina
Los bosques de kelp sostienen especies de alto valor ecológico y económico como el abulón y la langosta.
Sin ellos, el equilibrio del ecosistema se rompe.
Así lo explica María Ecléctica, fundadora y presidenta de Mujeres por el Mar, organización dedicada a la investigación y preservación de especies marinas en Baja California.
“Si no tenemos bosques sanos, no tenemos estas especies. Se hace un círculo vicioso y estamos quedándonos pelones de todo”, señaló en entrevista.
Para ella, la pérdida de estos ecosistemas no es un problema aislado, sino una amenaza directa a la biodiversidad marina.
Una crisis multifactorial que exige acción urgente
La degradación de los bosques de kelp responde a varios factores: contaminación, cambio climático, calentamiento del agua y la proliferación de erizos, entre otros. María Ecléctica relata que desde que comenzó a bucear en 2020 ha sido testigo de cómo estos bosques se deterioran año con año, tanto en Baja California como en Estados Unidos.
Actualmente colabora en labores de monitoreo para el Centro de Investigación Científica y de Educación Superior de Ensenada y advierte que hace falta un plan nacional que involucre a todos los sectores: academia, pesca, medios de comunicación y sociedad civil.
Aunque existen investigaciones en el océano Pacífico, la falta de recursos impide darles continuidad.
“Sale mucho más caro repoblar que cuidar. Una vez que se pierden estos recursos, nadie ha logrado recuperarlos”, afirma. Para ella, se trata de una catástrofe nacional que debería estar en el centro del debate público.
Mujeres por el Mar, fundada en 2022, realiza jornadas de limpieza de playas, donde la mayor parte de los residuos recolectados es basura doméstica. El mensaje final es claro: la pérdida de los bosques de algas es un problema que involucra a todos y no puede atribuirse a un solo responsable.
Con información de La Jornada.