La disponibilidad de agua se ha convertido en uno de los factores determinantes para el desarrollo económico de Nuevo León. Ante el crecimiento urbano y las necesidades de una industria en expansión, Servicios de Agua y Drenaje de Monterrey (AyD) busca diversificar las fuentes de abastecimiento mediante una mayor utilización de agua residual tratada. Entre sus proyectos destaca la incorporación de 450 litros por segundo a la red de distribución destinada a actividades industriales.
La iniciativa responde a una necesidad doble: reducir la demanda de agua potable en los procesos productivos y conservar una mayor proporción del recurso de primer uso para el consumo de la población. Eduardo Ortegón Williamson, director de AyD, explicó que el proyecto contempla dos etapas para ampliar la llamada red morada, infraestructura que permite distribuir agua tratada para actividades que no requieren calidad potable.
Una alternativa para las necesidades de la industria
La primera etapa contempla incorporar 300 litros por segundo en coordinación con la Cámara de la Industria de Transformación de Nuevo León (Caintra). Posteriormente, se buscaría sumar otros 150 litros por segundo en la zona norte de Monterrey, con lo que la capacidad proyectada alcanzaría los 450 litros por segundo.
La intención es que más empresas puedan integrar agua tratada en sus operaciones, especialmente en aquellos procesos donde no resulta indispensable utilizar agua potable. Esto permitiría disminuir la presión sobre las fuentes convencionales de abastecimiento y aprovechar un recurso que, después de recibir el tratamiento correspondiente, puede tener una segunda aplicación.
«Esto será usado, ideal o potencialmente, por industrias para sus procesos productivos y esto nos va a seguir liberando agua de primer uso para la población», señaló Eduardo Ortegón Williamson.
Actualmente, el agua residual tratada en Nuevo León ya tiene aplicaciones en el riego de parques, campos deportivos y campos de golf, así como en la mitigación de polvo, ciertos procesos de generación de energía y actividades industriales.
El reúso como parte de una estrategia hídrica de largo plazo
Para ampliar estas aplicaciones es necesario fortalecer tanto la capacidad de tratamiento como la infraestructura que permite transportar y distribuir el recurso. La existencia de agua tratada no garantiza por sí sola su aprovechamiento: también se requiere que las instalaciones estén conectadas con los usuarios potenciales y que las industrias adapten sus procesos para incorporarla.
Ortegón Williamson ha señalado que Nuevo León ocupa el primer lugar nacional en comercialización de agua residual tratada con empresas privadas, particularmente para actividades industriales, aunque esta posición requiere indicadores adicionales para dimensionar su alcance.
La incorporación proyectada de 450 litros por segundo representa una oportunidad para avanzar hacia un modelo de gestión que aproveche distintas fuentes de suministro. Para Eduardo Ortegón Williamson, el desafío consiste en consolidar una cultura de reutilización que permita acompañar el desarrollo industrial sin incrementar innecesariamente la presión sobre el agua potable.
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