"El Pechocho" es un delfín nariz de botella que habita desde hace décadas la Bahía de Topolobampo, en Sinaloa.
«El Pechocho», el delfín que simboliza a Topolobampo

«El Pechocho», el delfín que simboliza a Topolobampo

«El Pechocho» se ha convertido en uno de los habitantes más conocidos de la Bahía de Topolobampo, en Sinaloa. Este delfín nariz de botella ha permanecido durante décadas en la zona y, gracias a su comportamiento, se ganó el cariño de pobladores, pescadores y turistas, quienes lo consideran parte de la identidad del puerto.

En las últimas semanas, su historia volvió a cobrar relevancia debido a las manifestaciones contra la construcción de una planta de amoniaco impulsada por Gas y Petroquímica de Occidente en la Bahía de Ohuira. Organizaciones ambientales sostienen que el proyecto podría afectar el ecosistema donde vive el mamífero marino junto con otras especies.

La historia de «El Pechocho» en Sinaloa

De acuerdo con relatos de habitantes y guías turísticos, el delfín nació durante el paso del huracán Ismael en 1995. Tras perder contacto con su grupo, permaneció en Topolobampo y desde entonces habita principalmente entre los manglares de la ensenada conocida como El Bichi.

Su comportamiento también ha despertado el interés de especialistas y visitantes. A diferencia de otros delfines nariz de botella, suele desplazarse solo y mantiene un contacto frecuente con las personas. Incluso, algunos turistas aseguran que desarrolló una forma particular de comunicar cuándo desea terminar la interacción, alejándose con un palo en el hocico después de acercarse a las embarcaciones.

Ambientalistas piden proteger su hábitat

El colectivo ambiental «¡Aquí no!» afirma que la construcción de la planta de amoniaco podría afectar la Bahía de Ohuira, un área donde también habitan aves, lobos marinos y diversas especies que dependen de manglares y otros ecosistemas costeros.

Además, los opositores al proyecto sostienen que la obra tendría repercusiones para comunidades indígenas Yoreme asentadas en la región desde hace generaciones. Mientras continúa el debate, «El Pechocho» permanece como uno de los principales símbolos naturales de Topolobampo. De acuerdo con el Fondo Internacional para el Bienestar Animal, los delfines nariz de botella pueden vivir entre 40 y 60 años, por lo que este ejemplar ya se encuentra en una etapa avanzada de su vida.

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