«Ajolote» es una palabra que hoy representa urgencia.
Este emblemático anfibio de Xochimilco prácticamente ha desaparecido de su hábitat natural, pero una solución tan inesperada como innovadora podría ayudar a traerlo de vuelta: filtros hechos con cabello humano.
En los canales de Ciudad de México, donde antes el agua era clara, hoy domina la contaminación. Sin embargo, un proyecto ambiental busca revertir el daño utilizando algo que normalmente termina en la basura: el pelo que se corta en barberías y estéticas.
Ajolote: una especie al borde de desaparecer
En la última década, la población del ajolote cayó de menos de 300 ejemplares por kilómetro cuadrado a prácticamente cero.
La causa principal ha sido la contaminación del agua, cargada de desechos domésticos, bacterias y metales pesados.
Ante este panorama, organizaciones como la Comunidad Independiente de Manejo Ambiental han comenzado a implementar soluciones alternativas. Una de ellas es el uso de filtros elaborados con cabello humano, capaces de absorber contaminantes de forma eficiente.
Cada filtro contiene aproximadamente un kilo de pelo y puede retener hasta cinco veces su peso en residuos. Actualmente, ya se han instalado alrededor de 20 dispositivos en los canales de Xochimilco.
La ciencia detrás del cabello
Aunque suene sorprendente, el cabello tiene propiedades naturales que le permiten atrapar aceites, grasas y otras sustancias contaminantes. Por eso, también ha sido utilizado en derrames de petróleo.
Los filtros se colocan en el agua durante cerca de dos meses. Después, se retiran y se someten a un tratamiento con bacterias que descomponen los residuos, permitiendo reutilizarlos o integrarlos al suelo sin generar desechos.
Detrás de esta iniciativa hay una red de 33 barberías que recolectan cabello en todo el país. Lo que antes era basura, ahora se convierte en una herramienta para restaurar ecosistemas.
La esperanza es clara: limpiar el agua para que el ajolote pueda regresar a su hogar.
Porque a veces, salvar una especie comienza con algo tan simple como un corte de cabello.
Con información de Forbes.