Recetario y conservación se unieron en Bolivia para dar vida a una propuesta que busca proteger los bosques chiquitanos mientras fortalece a comunidades indígenas a través de la cocina.
Después de los devastadores incendios de 2024, que arrasaron millones de hectáreas, surgió Del bosque chiquitano a la mesa, un libro que rescata ingredientes nativos, tradiciones locales y más de 50 recetas elaboradas por mujeres indígenas, chefs y estudiantes.
La iniciativa, impulsada por la Fundación Amigos de la Naturaleza (FAN), apuesta por transformar el patrimonio culinario en una herramienta de desarrollo económico y defensa ambiental.
El recetario que protege el bosque desde la cocina
Más que un libro de recetas, este recetario funciona como una estrategia para generar cadenas de valor sostenibles alrededor de productos locales del bosque seco chiquitano.
Su objetivo es que comunidades productoras encuentren nuevas oportunidades económicas mediante el aprovechamiento responsable de especies nativas como almendra chiquitana, totaí, motacú y asaí, incentivando así la conservación de su territorio.
El proyecto también promueve que consumidores urbanos valoren estos productos por su calidad, origen y su impacto positivo en la preservación ambiental.
Símbolo de resistencia
Entre todos los ingredientes, la almendra chiquitana destaca como emblema regional por su versatilidad y capacidad de sobrevivir a sequías e incendios.
Este recurso no solo alimenta, también ofrece una alternativa económica para las comunidades, ayudando a reducir prácticas extractivas que destruyen el bosque.
La propuesta demuestra que proteger la biodiversidad puede ir de la mano con ingresos dignos, identidad cultural y nuevas oportunidades para pueblos indígenas que hoy defienden su territorio con sabor, tradición y visión de futuro.
Con información de El País.