¿Vivimos en un universo que se “optimiza” como un ordenador? La gravedad reabre el debate
¿Vivimos en un universo que se “optimiza” como un ordenador? La gravedad reabre el debate

¿Vivimos en un universo que se “optimiza” como un ordenador? La gravedad reabre el debate

En las últimas semanas han vuelto a circular titulares llamativos (desde el “adiós a las cuatro estaciones” hasta teorías sobre universos calculados como un ordenador) que mezclan divulgación científica con interpretaciones más audaces. En el centro del debate está una hipótesis del físico Melvin Vopson, profesor de la Universidad de Portsmouth, que propone una nueva forma de entender la gravedad.

Su planteamiento no afirma que vivamos en una simulación, aunque en redes sociales así se haya presentado.

Lo que hace es replantear qué podría ser la gravedad si se observa desde la teoría de la información.

Gravedad y simulación: qué propone la hipótesis

En un artículo publicado en AIP Advances, Vopson sugiere que la gravedad no sería una fuerza fundamental, como la describen Newton o Einstein, sino el efecto visible de un proceso de “optimización de información”.

La idea parte de algo sencillo: si el estado del universo puede describirse con bits, un sistema más ordenado necesita menos información para representarse. Según el físico, cuando la materia se agrupa, la cantidad de información necesaria para describir su distribución disminuye.

Esa tendencia a “ahorrar datos” explicaría por qué los cuerpos se atraen entre sí.

Este enfoque se apoya en su llamada segunda ley de la infodinámica, donde plantea que la entropía de la información puede mantenerse constante o incluso disminuir en ciertos sistemas.

Es una propuesta teórica que aún no está aceptada como ley científica en sentido estricto.

Entropía de la información y los límites de la teoría

El concepto de entropía no significa lo mismo en termodinámica que en teoría de la información, y ahí surgen muchos malentendidos en la divulgación.

Vopson intenta conectar ambos campos para reinterpretar la gravedad, algo que resulta atractivo para algunos investigadores.

Sin embargo, la comunidad científica suele exigir tres cosas clave: predicciones nuevas, posibilidad de comprobación experimental y compatibilidad con las teorías que ya funcionan.

En ese punto es donde la hipótesis todavía enfrenta su mayor desafío.

Aunque la idea de que la gravedad sea un fenómeno emergente no es nueva y el lenguaje de la información es cada vez más común en cosmología, la relatividad general sigue siendo el modelo más preciso para describir la gravedad a gran escala.

Por ahora, la propuesta de Vopson no la reemplaza.

El ruido mediático ha amplificado el debate, a veces presentándolo como una “prueba” de que vivimos en una simulación.

En realidad, se trata de una hipótesis sugerente, interesante para la discusión teórica, pero aún lejos de una demostración empírica.

El tiempo y los datos, dirán si esta idea logra algo más que alimentar la imaginación científica.

Con información de HoyECO.

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