El árbol líquido se ha convertido en una alternativa innovadora para mejorar la calidad del aire en ciudades donde plantar árboles no es posible. Este invento, también conocido como Liquid 3, utiliza tecnología basada en microalgas para absorber dióxido de carbono y liberar oxígeno, replicando el proceso natural de la fotosíntesis.
Aunque no busca sustituir a los árboles tradicionales, sí ofrece una solución para espacios urbanos altamente contaminados o con limitaciones estructurales donde la vegetación no puede desarrollarse.
Este sistema fue desarrollado por el Instituto de Investigación Multidisciplinaria de la Universidad de Belgrado, en Serbia, y ha sido reconocido por organismos internacionales como una propuesta innovadora para ciudades más sostenibles.
Árbol líquido: cómo funciona esta tecnología
El árbol líquido es un fotobiorreactor que funciona con energía solar. Su estructura incluye un tanque de vidrio donde viven microalgas encargadas de procesar el aire.
El sistema aspira aire contaminado mediante una bomba y lo dirige hacia las algas, que transforman el CO2 en oxígeno. Además, también puede filtrar contaminantes como metales pesados.
Su diseño no solo es funcional, sino también práctico: puede integrarse como mobiliario urbano, incluso con bancas y puertos de carga para dispositivos electrónicos.
Otro de sus beneficios es el bajo mantenimiento, ya que únicamente requiere retirar la biomasa generada, la cual puede reutilizarse como fertilizante.
Una alternativa para ciudades más limpias
El árbol líquido destaca por su eficiencia. Se estima que puede ser entre 10 y 50 veces más efectivo que un árbol en ciertas condiciones, y en algunos casos equivale al trabajo de hasta 30 árboles adultos.
Este tipo de soluciones ya se ha implementado en ciudades como Belgrado y en lugares de España, donde se busca reducir la contaminación y mejorar la calidad de vida.
Más que reemplazar la naturaleza, el árbol líquido representa una herramienta complementaria para enfrentar los desafíos ambientales en entornos urbanos cada vez más complejos.
Con información de El Debate.