El cambio climático en México ya no solo representa una amenaza ambiental, sino también un riesgo creciente para la salud pública, según un análisis del Centro Transdisciplinar Universitario para la Sustentabilidad de la Universidad Iberoamericana.
El estudio alerta que fenómenos extremos como olas de calor, ciclones e inundaciones podrían aumentar hasta 15% la mortalidad en las semanas posteriores a estos eventos, además de disparar enfermedades respiratorias, mentales y virales.
Cambio climático en México agrava enfermedades y mortalidad
La investigación revela que los efectos en la salud pueden extenderse hasta dos meses después de un desastre climático.
Entre los impactos más preocupantes destacan el aumento de hasta 70% en muertes por accidentes tras ciclones, el doble de enfermedades respiratorias, un incremento de 50% en padecimientos mentales y un fuerte repunte de infecciones virales.
El aumento sostenido de temperaturas también agrava el panorama. Para 2060, México podría enfrentar incrementos de entre 1.4 y 2.5 grados Celsius, favoreciendo la propagación de patógenos en agua y alimentos, además de empeorar alergias y problemas respiratorios.
Poblaciones vulnerables enfrentan mayor peligro
Niñas, niños, adultos mayores y personas con enfermedades previas son quienes enfrentan los mayores riesgos.
A esto se suma la desigualdad social, ya que comunidades con acceso limitado a servicios médicos e infraestructura suelen ser más vulnerables ante emergencias climáticas.
Frente a este escenario, el gobierno mexicano busca reducir emisiones de carbono hacia 2030 mediante nuevas estrategias ambientales, aunque especialistas advierten que la prevención sigue siendo insuficiente.
El estudio insiste en que México debe dejar de enfocarse solo en reaccionar ante desastres y priorizar políticas de adaptación, infraestructura resiliente y salud pública.
La advertencia es clara: el cambio climático en México podría convertirse en una crisis sanitaria de gran escala si no se actúa con urgencia.
Con información de UNOTV.