Aunque muchas veces pasa desapercibida, la geología está detrás de decisiones clave del mundo moderno. Desde el agua que llega a casa hasta los materiales que permiten fabricar tecnología, esta ciencia silenciosa se vuelve protagonista cuando entran en juego los recursos naturales. Hoy, uno de los focos está puesto en Groenlandia.
El geólogo Manuel Arce, presidente del Colegio de Geólogos Profesionales de Aragón, sostiene que esta isla podría albergar minerales esenciales para industrias tecnológicas, lo que explica el creciente interés internacional en el territorio.
Groenlandia y los minerales críticos del futuro
Durante su participación en un congreso en Zaragoza y en declaraciones a National Geographic, Arce explicó que Groenlandia, al estar vinculada a la Unión Europea, ha estado protegida por estrictas leyes ambientales. Sin embargo, en su subsuelo podrían encontrarse tierras raras, minerales con propiedades clave para las nuevas tecnologías y difíciles de conseguir en otros lugares.
Las primeras exploraciones también sugieren la posible presencia de gas.
El problema es que extraer tierras raras no es sencillo: no aparecen en vetas claras como el oro, sino dispersas en grandes masas de roca, lo que implica una minería intensiva y costosa.
Actualmente, el principal productor mundial es China, lo que incrementa el interés estratégico de otros países por nuevas reservas.
Geopolítica y cambio climático
El experto recuerda que los conflictos por recursos no son nuevos.
En la antigüedad, ciudades como Umma y Lagash llegaron a enfrentarse durante décadas por el control del agua. Hoy, la atención se centra en recursos minerales y rutas comerciales.
El deshielo provocado por el cambio climático está haciendo que zonas del Ártico sean cada vez más navegables.
Esto abre nuevas rutas marítimas más cortas y aumenta el interés estratégico del territorio para potencias como Estados Unidos.
Arce señala que, además del clima, la expansión de infraestructuras complejas también hace que la geología sea cada vez más necesaria. Desde líneas ferroviarias de alta velocidad hasta ciudades enteras, todo depende de un terreno estable y bien estudiado.
En ese contexto, Groenlandia no solo representa un territorio remoto, sino un posible escenario clave en la carrera por los recursos del futuro.
Con información de National Geographic.