NCAR podría enfrentar uno de los momentos más críticos de su historia.
El gobierno del presidente Donald Trump está evaluando un plan para desmantelar el National Center for Atmospheric Research, uno de los centros de investigación climática y meteorológica más importantes del mundo.
La información fue confirmada por Russell Vought, director de presupuesto de la Casa Blanca, quien explicó que la administración revisa propuestas para reorganizar el trabajo del centro. Entre las opciones que se analizan está trasladar parte de sus funciones a universidades y empresas privadas.
El laboratorio se encuentra en Boulder, Colorado, y durante décadas ha sido clave para el desarrollo de estudios relacionados con el clima, la atmósfera y los fenómenos meteorológicos. Sus investigaciones han permitido mejorar la predicción del tiempo y comprender mejor los cambios ambientales que afectan al planeta.
Sin embargo, dentro del actual gobierno existen fuertes críticas hacia el trabajo del centro y hacia la investigación climática en general.
Un laboratorio clave para la investigación climática
El NCAR fue fundado en 1960 y desde entonces ha contribuido a importantes avances científicos en el estudio del clima y la atmósfera. Sus investigaciones abarcan áreas como el comportamiento de los océanos, el espacio, la calidad del aire y el cambio climático.
Los instrumentos, registros y modelos desarrollados en el centro son utilizados por científicos de todo el mundo para analizar fenómenos meteorológicos y anticipar desastres naturales.
Especialistas advierten que la posible desaparición del laboratorio podría afectar seriamente la investigación científica. Julie Lundquist, profesora de la Universidad Johns Hopkins, señaló que el centro es un recurso esencial para comprender y predecir el clima de la Tierra.
Según la académica, perder este laboratorio limitaría la capacidad de estudiar tormentas severas, inundaciones repentinas, sequías, incendios forestales y otros fenómenos climáticos.
El plan del gobierno de Trump para reorganizar NCAR
De acuerdo con información publicada por The New York Times, la Casa Blanca considera transferir el trabajo del NCAR a universidades y empresas privadas. También se evalúa retirar sus aviones de investigación y vender las instalaciones del centro en Colorado.
El laboratorio ha sido objeto de críticas dentro del gobierno desde hace meses. En diciembre, Russell Vought afirmó en redes sociales que el centro representa “una de las mayores fuentes de alarmismo climático del país”.
Esta posible decisión se alinea con otras medidas adoptadas por la administración. En febrero, el gobierno eliminó regulaciones vinculadas al cambio climático, incluida una normativa impulsada durante el mandato de Barack Obama que establecía que el dióxido de carbono y otros gases contaminantes representan un riesgo para la salud pública.
Si el plan avanza, el futuro del NCAR y de parte de la investigación climática en Estados Unidos podría cambiar de forma significativa.
Con información de La Nación.