Greenwashing: el discurso en la industria cárnica es engañoso
Promesas verdes bajo la lupa: el 98% del discurso ambiental en la industria cárnica sería engañoso

Promesas verdes bajo la lupa: el 98% del discurso ambiental en la industria cárnica sería engañoso

Greenwashing es el término que vuelve a encender el debate ambiental tras un estudio que pone en duda el compromiso ecológico de las mayores empresas de carne y lácteos del mundo.

La investigación, publicada en la revista PLOS Climate, analizó más de 1,200 declaraciones ambientales emitidas entre 2021 y 2024 por 33 grandes compañías del sector. El resultado es contundente: el 98% presenta indicios de engaño ecológico, es decir, mensajes que aparentan sostenibilidad sin un respaldo real.

Greenwashing: promesas que suenan bien, pero dicen poco

De las 1,233 afirmaciones analizadas, el 68% se enfocan en el cambio climático. Sin embargo, muchas de ellas son vagas, poco medibles o se centran en acciones menores.

Por ejemplo, algunas empresas destacan mejoras puntuales, como cambios en equipos o proyectos piloto, que representan un impacto mínimo frente a su huella ambiental global.

Otras iniciativas, aunque positivas, se aplican solo en una pequeña parte de sus operaciones.

El estudio también revela que el 38% de las declaraciones son promesas a futuro, como alcanzar la neutralidad de carbono en los próximos años. Pero estas metas suelen carecer de detalles concretos sobre cómo se lograrán.

Sin respaldo científico y con contradicciones

Uno de los datos más llamativos es que solo tres de todas las declaraciones analizadas citan estudios científicos revisados por pares. La mayoría del respaldo proviene de investigaciones internas o pruebas piloto.

Además, existe una contradicción evidente: mientras las empresas hablan de sostenibilidad, muchas continúan expandiendo sus operaciones. Casos como JBS o Tyson Foods muestran inversiones en nuevas plantas y crecimiento, incluso con compromisos de reducción de emisiones en marcha.

El estudio también advierte que este tipo de prácticas no solo afectan al medio ambiente, sino que pueden tener implicaciones legales y financieras. Algunas empresas ya enfrentan demandas por promesas climáticas sin sustento claro.

En un contexto donde el sistema alimentario genera cerca de un tercio de las emisiones globales, el greenwashing no solo confunde: también retrasa acciones urgentes. Y eso, según los expertos, ya no es un problema menor.

Con información de Ecoavant.

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