La alarma volvió a sonar. Este martes 27 de enero de 2026, el Boletín de los Científicos Atómicos anunció un nuevo ajuste en el Reloj del Apocalipsis, colocándolo más cerca del fin del mundo que nunca antes. Las manecillas avanzaron hasta marcar 85 segundos antes de la medianoche, cuatro segundos menos que el año pasado.
La decisión se tomó en un contexto marcado por tensiones geopolíticas, crisis climática y un entorno informativo cada vez más caótico.
¿Qué es el Reloj del Apocalipsis y por qué importa?
El Reloj del Apocalipsis, también conocido como Reloj del Juicio Final, es una metáfora creada para mostrar qué tan cerca está la humanidad de una catástrofe global provocada por sus propias acciones.
No predice el futuro, pero sí funciona como una advertencia clara.
Fue creado en 1947 por el Boletín de Científicos Atómicos, organización fundada por figuras como Albert Einstein y Robert Oppenheimer, quienes inicialmente lo colocaron a siete minutos de la medianoche.
Desde entonces, su ajuste refleja el nivel de riesgo global percibido por la comunidad científica.
Reloj del Apocalipsis 2026: tensiones políticas, armas y desinformación
El comité que decidió el nuevo ajuste (integrado por expertos y ocho premios Nobel) señaló que el mundo atraviesa un momento especialmente frágil. En su comunicado, advirtieron que Estados Unidos, Rusia, China y otras potencias se han vuelto más agresivas, nacionalistas y hostiles, debilitando acuerdos internacionales clave.
El anuncio llega un año después del inicio del segundo mandato del presidente estadounidense Donald Trump, periodo en el que se han registrado ataques unilaterales y la salida de Estados Unidos de varias organizaciones internacionales.
Entre los riesgos más preocupantes destacan la posible carrera armamentista nuclear, ya que el tratado New Start entre Estados Unidos y Rusia expirará la próxima semana, así como la presión para implementar el sistema de defensa antimisiles conocido como Cúpula Dorada, que podría llevar armas al espacio.
El comité también alertó sobre los niveles récord de emisiones de dióxido de carbono, principal motor del cambio climático, y sobre la crisis informativa global. En este punto, la periodista y Nobel de la Paz Maria Ressa fue contundente al señalar que vivimos un “Armagedón de la información”, impulsado por tecnologías que propagan mentiras más rápido que los hechos y profundizan la división social.
El mensaje de los científicos es claro: el reloj no solo mide el tiempo, sino el nivel de urgencia. Y hoy, más que nunca, la medianoche parece peligrosamente cerca.
Con información de NMás.