El Pechocho, el delfín leyenda de Topolobampo… y el ecosistema que podría estar en peligro
El Pechocho, el delfín leyenda de Topolobampo… y el ecosistema que podría estar en peligro

El Pechocho, el delfín leyenda de Topolobampo… y el ecosistema que podría estar en peligro

El Pechocho es uno de los habitantes más famosos de Topolobampo, Sinaloa. Este delfín lleva cerca de 38 años viviendo en la bahía y se ha convertido en una atracción turística muy querida por su cercanía con los visitantes.

Conocerlo es una experiencia especial para quienes llegan a este puerto. El encuentro comienza al subir a una lancha que se dirige hacia los manglares. Durante el recorrido, el silencio y la paciencia son parte del ritual: en cualquier momento, el delfín puede aparecer entre el agua y acercarse a las embarcaciones como si saludara a viejos conocidos.

El Pechocho vive en la ensenada del Bichi, donde decidió quedarse desde que era una cría. A diferencia de otros delfines que viajan en grupos, él eligió permanecer en la zona y convivir con quienes visitan la bahía.

El Pechocho, el delfín que conquistó Topolobampo

Ramsés, prestador de servicios turísticos en la región, cuenta que la historia del delfín comenzó cuando su madre llegó a la bahía huyendo de un huracán. Ahí dio a luz a El Pechocho, pero poco tiempo después murió.

Desde entonces, el pequeño delfín se quedó en el lugar y creció en estas aguas. Con el paso de los años, se volvió una figura muy conocida para los pescadores, lancheros y turistas.

“Desde que lo metió la mamá aquí, aquí ha estado. Ya tiene alrededor de 38 años, aquí se alimenta y no sale de aquí, esta es su casa”, explicó el guía.

Quienes logran verlo cuentan que suele acercarse a las lanchas y dejarse observar. Incluso gira para que le rasquen la panza. Aunque, cuando no está de humor, toma un palo y se mantiene alejado.

Este paseo se ha convertido en el recorrido más solicitado entre los servicios turísticos del lugar.

El hábitat de El Pechocho podría estar en riesgo

Aunque la historia del delfín es parte del atractivo del puerto, su hogar enfrenta posibles amenazas.

El hábitat de El Pechocho y de otras especies podría verse afectado por la construcción de una planta de amoníaco en Topolobampo.

Expertos de Naciones Unidas han advertido que el proyecto industrial podría causar daños al ecosistema de la bahía de Ohuira.

Entre los impactos señalados está la destrucción de larvas de camarón y afectaciones a la biodiversidad de esta zona, considerada un humedal de importancia internacional.

Organizaciones y comunidades indígenas Mayo-Yoreme han expresado su preocupación por los efectos que la obra podría tener en la pesca y en el sustento de miles de familias, por lo que piden cancelar el proyecto para evitar daños al ecosistema donde vive El Pechocho.

Con información de El Sol de Mazatlán.

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