imagen tomada de gaceta.unam.mx
El deshielo polar ralentiza la rotación de la Tierra y está provocando que los días se vuelvan ligeramente más largos, según una investigación reciente. El estudio señala que este cambio ocurre a una velocidad que no se había observado en los últimos 3,6 millones de años.
La investigación fue realizada por científicos de la Universidad de Viena y la ETH de Zúrich y fue publicada en la revista científica Journal of Geophysical Research: Solid Earth.
Los especialistas explican que la duración de un día en nuestro planeta no es constante. Factores como la atracción gravitatoria de la Luna o los movimientos internos del planeta influyen en el tiempo que tarda la Tierra en girar sobre su eje. Sin embargo, el estudio añade un elemento más a esta ecuación: el cambio climático causado por la actividad humana.
Los investigadores estiman que actualmente la duración de un día aumenta aproximadamente 1,33 milisegundos por siglo, un ritmo que no tiene comparación reciente en el registro geológico.
El fenómeno ocurre por un principio físico relativamente sencillo. Los científicos lo comparan con el movimiento de un patinador sobre hielo: cuando el patinador extiende los brazos, su giro se vuelve más lento.
En el caso del planeta, el derretimiento acelerado de los casquetes polares y glaciares está trasladando enormes cantidades de agua desde los continentes hacia los océanos. Este desplazamiento de masa eleva el nivel del mar y modifica la distribución del peso en la Tierra.
Ese cambio actúa como los brazos extendidos del patinador, lo que provoca que el planeta gire ligeramente más despacio y, en consecuencia, que los días se alarguen.
Para comprender cómo ha cambiado este fenómeno a lo largo del tiempo, el equipo analizó fósiles de foraminíferos bentónicos, organismos marinos microscópicos cuyos caparazones conservan información química sobre el nivel del mar en distintas épocas.
Los datos obtenidos muestran que, durante el Cuaternario (los últimos 2,6 millones de años), los ciclos de formación y derretimiento de grandes capas de hielo ya habían provocado cambios en la duración del día.
Sin embargo, los resultados indican que el ritmo observado entre 2000 y 2020 es excepcional. Solo hace cerca de dos millones de años ocurrió una tasa de cambio similar, aunque incluso entonces fue ligeramente menor.
Para manejar las incertidumbres de los datos paleoclimáticos, los científicos utilizaron modelos avanzados de aprendizaje profundo que permitieron reconstruir las variaciones históricas del nivel del mar.
Las conclusiones del estudio apuntan a que la rapidez actual del fenómeno se debe principalmente a la influencia humana sobre el clima. Según los investigadores, el aumento acelerado del nivel del mar y su impacto en la rotación del planeta reflejan un cambio climático sin precedentes desde el Plioceno tardío.
Con información de La Brújula Verde.
Las olas de calor en el centro de México podrían intensificarse durante los próximos meses,…
El Nitrosopumilus maritimus se ha convertido en el protagonista de un nuevo estudio científico que…
¿La migración de la mariposa monarca es uno de los fenómenos naturales más impresionantes del…
El oscurecimiento oceánico está encendiendo las alarmas entre la comunidad científica. Un estudio reciente advierte…
El referéndum en Suiza dejó un resultado contundente: la población rechazó crear un nuevo fondo…
Alfredo Del Mazo Maza, especialista en políticas públicas, sostiene que las ciudades mexicanas atraviesan un…