Cop31 y las exigencias climáticas de Oceanía
La próxima cumbre climática de Naciones Unidas llega con una exigencia creciente de los países más vulnerables: destinar más recursos a enfrentar los desastres ambientales y acelerar la reducción de emisiones contaminantes.
Durante las reuniones preparatorias de la Cop31, celebradas en Fiyi, el ministro turco de Medio Ambiente, Murat Kurum, planteó que las naciones desarrolladas deberían invertir en acción climática mucho más de lo que destinan a sus compromisos de defensa.
Su argumento parte de una comparación con los países de la OTAN, que acordaron elevar su gasto en defensa hasta el 5% del PIB para 2035. Según Kurum, prevenir los desastres climáticos resulta considerablemente menos costoso que atender sus consecuencias.
Sin embargo, las negociaciones mantienen una diferencia importante entre reconocer la urgencia climática y establecer compromisos concretos para abandonar los combustibles fósiles.
La reunión preparatoria congregó en Nadi a representantes gubernamentales, organizaciones internacionales y sociedad civil. Participaron 13 dirigentes nacionales, alrededor de 30 ministros y miles de asistentes.
Uno de los momentos centrales ocurrió durante una visita a Tuvalu, país insular de aproximadamente 10 mil habitantes, donde gran parte del territorio se encuentra apenas dos metros sobre el nivel del mar.
Los delegados conocieron un proyecto de recuperación de 20 hectáreas de terreno frente al avance del océano. También escucharon testimonios sobre las dificultades que enfrentan las comunidades para conservar sus viviendas y garantizar su futuro.
La financiación representa otro punto crítico. El ministro australiano Chris Bowen señaló que solamente el 0.2% de los recursos climáticos mundiales destinados a adaptación llega a los pequeños Estados insulares en desarrollo.
Turquía y Australia respaldaron una declaración favorable a la transición energética. No obstante, ambos gobiernos enfrentan cuestionamientos por mantener su apoyo a nuevos proyectos de carbón y gas.
Además, Kurum evitó comprometerse con impulsar nuevamente un acuerdo explícito para abandonar los combustibles fósiles.
Entre las propuestas que llegarán a Antalya destaca elevar del 21% al 35% la participación de la electricidad en el consumo energético mundial para 2035.
Mientras tanto, organizaciones ambientales insisten en que ampliar las energías renovables no sustituye la necesidad de detener nuevos proyectos fósiles.
La discusión adquiere mayor relevancia después de que Naciones Unidas advirtiera que incluso el escenario climático más favorable contempla un calentamiento máximo de aproximadamente 1.8 °C.
La conferencia se celebrará en Antalya, Turquía, durante noviembre. Allí, los gobiernos deberán negociar medidas sobre financiación, transición energética y protección de las comunidades más expuestas al cambio climático.
Una de las mayores historias de recuperación de fauna silvestre ocurre en un remoto atolón…
La bancarización con perspectiva de género ha avanzado más allá de la simple apertura de…
El café podría convertirse en un ingrediente importante para construir edificios, calles y otras estructuras…
La protección de las costas mexicanas enfrenta un nuevo desafío relacionado con las leyes ambientales…
La responsabilidad de las compañías petroleras por los daños relacionados con el cambio climático llegó…
Una diminuta rana venenosa descubierta en los bosques del sur de Ecuador enfrenta graves amenazas…